En una entrevista en España, la cantante argentina de 33 años habló con sinceridad sobre su relación con el dinero, sus prioridades familiares y la modestia que mantiene pese a sus años de éxito.
En una entrevista en España, la cantante argentina de 33 años habló con sinceridad sobre su relación con el dinero, sus prioridades familiares y la modestia que mantiene pese a sus años de éxito.

La actriz y cantante, Mariana “Lali” Espósito, con 33 años de trayectoria en la industria del espectáculo, otorgó una entrevista al programa español La Revuelta donde habló abiertamente sobre cómo administra sus ingresos tras cerrar exitosamente cinco funciones en el Estadio Vélez Sarsfield.
Consultada sobre su “patrimonio total”, Espósito expresó con naturalidad: “No diría forrada, pero me va bien”. Aseguró que no lleva un estilo de vida basado en gastos superfluos o lujos: “No gasto en boludeces, no me vas a ver con las carteras caras, me da vergüenza gastar en esas cosas.
Soy una mujer argentina nacida y criada en un barrio bajo, no me sale de adentro tener dinero y gastarlo en algo ostentoso.”
Este discurso genera empatía y distingue a Espósito en un contexto donde muchas figuras públicas suelen exhibir su riqueza con ostentación.
La artista dejó en claro que desde sus primeros ingresos la prioridad siempre fue garantizar el bienestar y la seguridad de su familia: “Para mí lo más importante siempre fue, a medida que crecía, que toda mi familia tenga un techo. Ese fue mi objetivo”.
Según confesó, esa meta está cumplida, ya que su familia y ella tienen sus propias casas, y sigue enfocando sus recursos para que tengan una mejor calidad de vida.
Además, en el mismo programa, Lali Espósito comentó su enfrentamiento con el presidente Javier Milei, originado tras un tuit crítico después de las PASO. Señaló que sufrió acoso en redes sociales y que el presidente le cambió el nombre de manera despectiva, pero que ella mantiene una postura firme sobre el derecho a la libertad de expresión tanto desde su rol público como artista.
Lali Espósito proyecta una imagen de éxito profesional con un enfoque marcado hacia la modestia y el compromiso familiar, planteando una reflexión sobre cómo se puede construir una carrera artística sólida sin sucumbir a los estereotipos del consumo excesivo ni a la exhibición pública de la riqueza.
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