Según la última edición del International Business Report (IBR) de Grant Thornton, los líderes del mercado medio en Argentina mantienen un nivel de confianza elevado (74%), ubicándose apenas dos puntos por debajo del máximo global (76%).
Este optimismo sostenido, en línea con trimestres anteriores, refleja la resiliencia del empresariado local en un entorno global de repunte.
Crecimiento con Presión en la Rentabilidad
Si bien las proyecciones de Ingresos (59%) y Empleo (43%) se mantienen estables, el estudio revela un desequilibrio notable. El índice de Precios de Venta se disparó 18 puntos porcentuales, alcanzando el 55%.
Sin embargo, la Rentabilidad cayó 16 puntos, ubicándose en un 38%. Esto sugiere que, aunque los empresarios pueden trasladar costos, la presión inflacionaria y operativa está erosionando sus márgenes.
Las mayores limitaciones al crecimiento provienen del ámbito logístico y de insumos. Los costos de envío y plazos de entrega (+16 pp / 36%) y la disponibilidad y costo de materias primas (+15 pp / 37%) son los obstáculos que más aumentaron. La incertidumbre económica (62%) y las regulaciones (50%) siguen siendo las principales preocupaciones mencionadas.
Inversión Estratégica en Talento y Digitalización
A pesar de la caída en las expectativas de inversión en Plantas y Maquinarias, la prioridad del mercado medio argentino se centra claramente en la transformación digital y el capital humano.
Las áreas de mayor inversión proyectada son la Tecnología (51%) y el Desarrollo de Habilidades del Personal (45%). Esta tendencia reafirma la apuesta por la productividad y la innovación como motores clave de competitividad.
En materia de talento, el 61% de las empresas prioriza las capacitaciones y planes de desarrollo profesional como estrategia de atracción y retención, por encima de las recompensas monetarias (41%).
Esta inversión en el bienestar y el crecimiento humano se consolida como una ventaja competitiva frente a la volatilidad. En cuanto a las expectativas salariales, se observa una corrección a la baja en las proyecciones de incrementos, reflejo de una mayor prudencia financiera en el mediano plazo.