El Ministerio de Relaciones Exteriores dispuso el cese inmediato de funciones de Alejandro Emanuel Calloni, quien se desempeñaba como responsable de las áreas consular y comercial en la delegación argentina en Siria. La determinación, comunicada oficialmente por el canciller Pablo Quirno, responde a la interacción del diplomático con un contenido digital que contenía expresiones hostiles dirigidas hacia el Estado de Israel. Ante la viralización de una reacción de apoyo de Calloni a dicha publicación, el titular de la cartera ordenó su retorno urgente al país y el inicio de un proceso sumarial para evaluar su conducta frente a los lineamientos de la política exterior vigente.
La medida adoptada por el Palacio San Martín se alinea con la estrecha relación estratégica que la administración de Javier Milei mantiene con Tel Aviv. El incidente cobró relevancia cuando diversos usuarios detectaron que el secretario de la embajada había validado una publicación que sugería ataques contra territorio israelí bajo un formato de sátira navideña. Pese a que la interacción fue borrada posteriormente, las evidencias recolectadas en plataformas digitales fueron suficientes para que el Gobierno nacional actuara con celeridad, separando al funcionario de su cargo en una región de alta sensibilidad geopolítica.
Calloni, quien ingresó al cuerpo diplomático tras su formación en el ISEN en 2020 y ocupaba su puesto en Damasco desde hace tres años, se suma a la lista de integrantes del Servicio Exterior que han recibido reprimendas por manifestar opiniones personales contrarias a la agenda oficial. Recientemente, un episodio similar afectó a Héctor Rogelio Torres, exdirector ante el FMI, quien debió retractarse públicamente tras cuestionar en redes la adquisición de aeronaves de combate. En esta ocasión, la respuesta de Cancillería fue más severa, optando por el desplazamiento del agente para garantizar la coherencia comunicacional de la representación argentina en el exterior.
El desplazamiento de Calloni subraya el estricto control que el Ejecutivo ejerce sobre el comportamiento público de sus cuadros técnicos en redes sociales, especialmente en temas que rozan las alianzas internacionales prioritarias. Mientras el funcionario emprende su regreso a Buenos Aires, el sumario administrativo determinará las consecuencias a largo plazo para su carrera dentro del escalafón diplomático. Esta decisión ratifica que, para la actual conducción de la política exterior, la disciplina en el ámbito digital es considerada una extensión irrenunciable de las obligaciones del cuerpo diplomático nacional.