En un gesto de austeridad, Javier Milei confirmó que no se tomará descanso estival, permaneciendo en Olivos para monitorear la gestión. Aunque habilitó recesos acotados y rotativos para sus ministros, la orden es evitar el vacío de poder en áreas críticas, garantizando que la maquinaria estatal no se detenga ante la fragilidad económica.













