El presidente de la Nación Javier Milei impulsó la medida que determina la inclusión de estas facciones en el Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET).
La decisión fue coordinada por el Ministerio de Relaciones Exteriores, el Ministerio de Seguridad, el Ministerio de Justicia y la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE). Según el comunicado de la Oficina del Presidente, la resolución se fundamentó en informes que acreditan actividades ilícitas, llamados al extremismo y vínculos operativos con otras organizaciones criminales.
Esta disposición busca limitar la libertad de movimiento y la acción financiera de los miembros de la Hermandad Musulmana en territorio argentino. Las autoridades señalaron que la medida permite fortalecer el intercambio de información con países como Israel, Paraguay, Emiratos Árabes Unidos y Egipto.
Alineación con la política exterior
La resolución argentina se produjo 24 horas después de que el Gobierno de Estados Unidos anunciara una medida idéntica. El secretario de Estado Marco Rubio informó que la inclusión responde a un esfuerzo por desarticular el apoyo logístico al Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás).
Por su parte, el subsecretario John Hurley sostuvo que se utilizarán herramientas financieras para responsabilizar a estas filiales por la violencia en Oriente Próximo.
Desde la Casa Rosada, el primer mandatario reafirmó que esta política busca posicionar al país dentro de los valores de la civilización occidental. El Gobierno recordó que esta acción continúa la línea trazada anteriormente con las designaciones de Hamás y el Cártel de los Soles, reforzando la detección temprana de amenazas en el Cono Sur.