Vacaciones blindadas: la obsesión de los argentinos por evitar gastronteritis del viajero en Brasil

Ante el aumento de casos de gastroenteritis en los balnearios del sur brasileño, los turistas nacionales despliegan operativos de prevención extrema. Desde el uso exclusivo de agua mineral hasta el hielo de fabricación industrial, la consigna es no arruinar el descanso.

Las playas de Florianópolis, Camboriú y Meia Praia vuelven a ser el epicentro del verano para miles de argentinos, pero este año el viaje incluye un kit de supervivencia sanitaria. Según los turistas la preocupación por la “virosis” —como denominan localmente a la diarrea del viajero— ha transformado los hábitos de consumo en las playas. Los turistas ya no solo consultan el pronóstico del tiempo, sino también el mapa de balneabilidad para saber qué zonas tienen aguas aptas para el baño y cuáles están contaminadas.

La desconfianza hacia el agua de red y el estado de las napas ha llevado a los veraneantes a tomar medidas drásticas. La compra de bidones de agua mineral de 5 o 6 litros es la primera parada obligatoria tras cruzar la frontera. No solo se utiliza para beber; muchos argentinos aseguran que lavan las frutas, verduras e incluso los cepillos de dientes exclusivamente con agua embotellada, evitando cualquier contacto con el suministro local para minimizar riesgos.

El peligro oculto en el hielo y las playas

Uno de los puntos más críticos señalados por los especialistas es el origen del hielo. El consumo de jugos, caipirinhas o gaseosas con hielo “casero” (fabricado con agua de canilla) es la vía de contagio más frecuente. Por ello, la tendencia este verano es la compra de bolsas de hielo industrial, que garantizan procesos de filtrado. Además, el listado de playas emitido por el Instituto de Medio Ambiente (IMA) de Santa Catarina se ha vuelto una lectura de culto: los turistas evitan los balnearios marcados con bandera roja, que suelen coincidir con desembocaduras de ríos o zonas con infraestructura cloacal deficiente.

A pesar de las precauciones, los centros de salud en las zonas turísticas reportan una alta demanda por cuadros de deshidratación y malestar estomacal. Los médicos recomiendan a los viajeros argentinos no descuidar la cadena de frío de los alimentos que llevan a la arena y ser extremadamente selectivos con la venta ambulante. En un verano de precios altos y esfuerzo económico, la prevención se ha vuelto la mejor inversión para que las vacaciones soñadas no terminen en una guardia médica.

Nota escrita por:
Te recomendamos...