En el acto por la Shoá, prometió “tolerancia cero”.
En el acto por la Shoá, prometió “tolerancia cero”.

El presidente Javier Milei participó este lunes de la conmemoración por el Día Internacional del Holocausto en el Museo del Holocausto de Buenos Aires, donde pronunció un discurso ante autoridades, representantes de la comunidad judía y sobrevivientes de la Shoá. En ese marco, el mandatario ratificó su compromiso de enfrentar el antisemitismo y aseguró que su gobierno mantendrá una política de “tolerancia cero” frente a cualquier expresión de odio.
La ceremonia, cargada de simbolismo y memoria histórica, incluyó el tradicional encendido de seis velas, en homenaje a los seis millones de judíos asesinados por el régimen nazi durante la Segunda Guerra Mundial. El ritual fue encabezado por sobrevivientes del genocidio, mientras que Milei acompañó desde el escenario principal junto a su hermana Karina Milei, el vocero presidencial Manuel Adorni y la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello.
Durante su intervención, el Presidente subrayó la importancia de sostener viva la memoria para evitar que crímenes semejantes vuelvan a repetirse. “Los esfuerzos por recordar deben ser redoblados, ya que el olvido es el primer paso hacia repetir los errores del pasado”, afirmó.
Milei advirtió además sobre el resurgimiento de manifestaciones antisemitas en distintas partes del mundo y consideró que el fenómeno no es aislado, sino parte de una amenaza global. Según su análisis, “esos viejos fantasmas que creíamos haber enterrado han vuelto a asomar la cabeza”, y vinculó ese rebrote con lo que describió como una convergencia entre “la extrema izquierda global y el terrorismo islamita”.
El jefe de Estado enmarcó su postura en un discurso más amplio sobre la defensa de los valores democráticos y la lucha contra el extremismo. En ese sentido, sostuvo que existe un clima internacional en transformación y expresó que “el mundo ha empezado a recuperar la cordura”, con un rol central de Estados Unidos. Milei mencionó especialmente al presidente Donald Trump y destacó la creación del denominado Consejo de Paz, una iniciativa internacional impulsada desde Washington.
La conmemoración se realizó en torno al 27 de enero, fecha establecida por una resolución de la Organización de las Naciones Unidas como Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto. El día recuerda la liberación del campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau en 1945, símbolo máximo del horror nazi y del genocidio sistemático perpetrado contra el pueblo judío.
El acto combinó gestos rituales, homenajes y mensajes institucionales orientados a preservar la memoria colectiva. Si bien el eje central fue el recuerdo de las víctimas, la ceremonia también se desarrolló en un contexto contemporáneo atravesado por debates internacionales sobre intolerancia, discursos de odio y conflictos geopolíticos.
En la previa del evento principal, el presidente del Museo del Holocausto de Buenos Aires, Marcelo Mindlin, participó del encendido de velas junto al jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, en la Plaza de la Shoá. Ese homenaje público funcionó como antesala de una jornada dedicada a reafirmar la memoria, la educación y la condena a toda forma de discriminación.
Con su presencia y su discurso, Milei buscó reforzar una señal política clara: la Argentina, sostuvo, debe asumir un compromiso activo contra el antisemitismo y cualquier forma de persecución religiosa o étnica, en defensa de la libertad y la dignidad humana.
El Gobierno de Javier Milei difundirá un video por los 50 años del golpe militar bajo la premisa de “memoria completa”. La pieza incluirá nuevas voces para recordar tanto los crímenes estatales como los ataques guerrilleros, cuestionando la cifra de desaparecidos.
Cristina Mariscotti, la famosa “Abuela Lalala” de Liniers, falleció a los 79 años tras una insuficiencia cardíaca. Ícono viral del Mundial 2022, la vecina fanática de Messi fue despedida por una multitud que la adoptó como símbolo de alegría colectiva.
Javier Milei ratificó a Manuel Adorni y defendió su gestión ante las denuncias opositoras. Tras regresar de Hungría, el oficialismo exhibe indicadores económicos positivos y prepara una contraofensiva cultural por los 50 años del golpe militar, reafirmando su rumbo político.
El primer ministro liberal Robert Golob se adjudicó la victoria en Eslovenia tras un ajustado empate técnico frente al conservador Janez Jansa. Con el 28,5% de los votos, el oficialismo busca formar una coalición estable en un parlamento fragmentado y polarizado.
Volodímir Zelenski busca reactivar la diplomacia con Rusia tras reuniones en Florida con emisarios estadounidenses. Pese al enfoque de Washington en Irán, el líder ucraniano destacó posibles nuevos intercambios de prisioneros como prueba de que el diálogo por la paz continúa vigente.
Honduras y Estados Unidos formalizaron el plan “Escudo de las Américas” para combatir el narcotráfico y las pandillas. El presidente Nasry Asfura acordó con la enviada de Washington, Kristi Noem, recibir asistencia técnica y endurecer leyes penales contra el crimen organizado.
Cuba restableció su suministro eléctrico tras dos colapsos totales en una semana, aunque persiste el déficit energético. La crisis ocurre bajo un severo embargo petrolero de Estados Unidos y amenazas de intervención, ante lo cual las fuerzas armadas cubanas iniciaron maniobras preventivas.
La AIE advirtió que el conflicto en Medio Oriente desató una crisis energética sin precedentes, superando los choques petroleros de los años setenta. Con pérdidas de 11 millones de barriles diarios, el impacto duplica registros históricos, amenazando severamente la economía global.