Lo que comenzó como una crónica policial con tintes escandalosos en un vuelo de Copa Airlines dio un giro de 180 grados. S.O. (60), la mujer señalada por presuntamente mantener relaciones sexuales en plena primera clase, rompió el silencio a través de su abogado para desmentir la versión oficial y denunciar una “falsedad extraordinaria”.


















