En un gesto de fuerte carga simbólica, el presidente Javier Milei recibió al Coro Polifónico Nacional Evangélico en la Casa Rosada. Mientras la relación con la jerarquía católica se congela ante la falta de audiencias, el mandatario fortalece su vínculo con un sector religioso que ya proyecta liderazgos políticos propios.


















