Bajo un operativo de máxima seguridad, la joven condenada a perpetua visitó a su abuela materna, quien padece una enfermedad terminal. El Juzgado de Ejecución de Penas de Entre Ríos autorizó el traslado excepcional de 60 minutos, cumpliendo con los protocolos de la Ley de Ejecución Penal.









