Un grupo de docentes y auxiliares de la Escuela Primaria N° 29 ‘Hipólito Bouchard‘, ubicada en Grand Bourg, partido bonaerense de Malvinas Argentinas, sufrió un violento ataque por parte de familiares de una alumna. El incidente ocurrió mientras el personal preparaba la merienda para los alumnos en el comedor del establecimiento. Los agresores irrumpieron violentamente, golpearon a las trabajadoras y las rociaron con mate cocido caliente, lo que provocó quemaduras y un gran shock emocional.
Durante la agresión, los atacantes patearon el portón del comedor, golpearon a las auxiliares y exigieron que tanto docentes como alumnos se encerraran en las aulas en medio de gritos y amenazas. La directora del colegio también fue víctima de amenazas, mientras que varias auxiliares resultaron heridas. La situación derivó en un traslado del conflicto a la plaza frente a la escuela, generando un clima de tensión y miedo entre la comunidad educativa.
Este episodio se suma a otros hechos similares registrados recientemente en la zona, como la agresión brutal sufrida por una maestra en San Martín apenas un día antes. Los docentes advierten que la violencia en y alrededor de las escuelas está creciendo, dejando a los trabajadores del sector en una situación de total vulnerabilidad y falta de protección.
Las víctimas reclamaron a las autoridades medidas urgentes para garantizar la seguridad en las escuelas, que incluyan la protección efectiva para docentes, auxiliares y directores, así como la intervención de equipos distritales y la visibilización de estos hechos para evitar su repetición.
Esta preocupante escalada de violencia en los espacios educativos obliga a una profunda reflexión sobre el contexto social que atraviesan las escuelas argentinas. La violencia no solo afecta la integridad física y emocional de quienes trabajan diariamente por la educación, sino que también compromete el derecho fundamental de los estudiantes a un ambiente seguro y propicio para el aprendizaje.
La educación es un derecho y un pilar fundamental para el desarrollo social, por lo que garantizar la seguridad y el respeto dentro de las escuelas es indispensable para construir una sociedad más justa y pacífica.