IA y drones aceleran las obras en la Sagrada Familia

Xavier Martínez, director general de la Basílica, aseguró que las nuevas tecnologías han sido determinantes para evitar que la construcción se extienda hasta finales de siglo.

La recta final de la construcción de la Sagrada Familia, iniciada en 1882, ha encontrado en la tecnología moderna a su mejor aliada.

Según confirmó Xavier Martínez, director general de la basílica, la incorporación de inteligencia artificial (IA), escaneo con drones y prefabricación externa ha sido vital para cumplir con el objetivo de finalizar la Torre de Jesucristo en 2026.

El impacto de estas herramientas es drástico. Martínez fue contundente al comparar los escenarios. “Si hubiéramos continuado con los métodos tradicionales, habríamos llegado a finales del siglo XXI antes de terminar la Sagrada Familia”, declaró a Xinhua en una entrevista reciente.

Ahora, el calendario se ajusta al centenario de la muerte de Antoni Gaudí, momento en el que se inaugurará la torre más alta del templo, diseñada para ser coronada por una gran cruz.

Preservación inteligente y seguridad

El uso de la tecnología no se limita a la construcción; también redefine el mantenimiento futuro del monumento. Martínez explicó que pronto se utilizarán drones para escanear y monitorizar tanto las fachadas exteriores como los interiores en busca de posibles riesgos.

En este sentido, la IA jugará un rol preventivo, proporcionando una lista de acciones de restauración necesarias. “No vemos la IA como una herramienta para terminar el templo, sino como una herramienta para preservarlo”, aclaró.

Por otro lado, la logística diaria presenta el desafío de convivir con los más de 16.000 visitantes que ingresan cada día. Para mitigar riesgos, se ha optado por construir módulos en talleres externos —con mayor tranquilidad y seguridad— que luego son trasladados e instalados dentro de la basílica.

Turismo y legado

A pesar de la expectativa mundial por la finalización de la torre y el inicio de la Fachada de la Gloria en junio de 2026, la administración no planea aumentar el cupo anual de cinco millones de visitantes. El objetivo es mantener la calidad de la experiencia, que hoy ostenta una puntuación de satisfacción de 9,3, y evitar la saturación del recinto.

“Gaudí fue muy claro al decir que no terminaría la Sagrada Familia él mismo. La construirían las generaciones futuras”, recordó Martínez, celebrando la suerte de ser parte de la generación que finalmente completará el núcleo de esta obra maestra ante los ojos del mundo.

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