La empresa Textilana, propietaria de la marca de pulóveres Mauro Sergio, solicitó esta semana la apertura de su concurso preventivo de acreedores. La firma radicada en Mar del Plata tomó la decisión con el objetivo de reestructurar un pasivo superior a los $2400 millones y garantizar la continuidad de su producción frente a la crisis que atraviesa el sector textil nacional.
Mediante un comunicado institucional, la compañía vinculó la medida a la “contracción generalizada del consumo” y a la transformación del escenario macroeconómico.
La dirección de la firma aseguró que el proceso busca proteger el valor de la marca y asegurar el abastecimiento de mercadería a sus clientes. Pese al pedido judicial, registros del Banco Central de la República Argentina (BCRA) indicaron que la textil no presenta cheques rechazados y mantiene sus pagos financieros al día bajo la calificación de “Situación 1”.
Impacto en la producción local
El pedido de concurso ocurrió tras meses de ajustes operativos en la planta ubicada sobre la ruta 88. En noviembre de 2025, la administración acordó la suspensión de operarios, cifra que representó cerca del 50% de su personal activo. Si bien el personal regresó a sus puestos el 1 de abril, la fábrica operó desde entonces a un 60% de su capacidad instalada.
Fuentes cercanas a la organización atribuyeron el deterioro financiero a la pérdida del poder adquisitivo de los consumidores y a la presión de las importaciones. En particular, señalaron el impacto de plataformas de comercio electrónico como Temu y Shein, que ofrecen prendas terminadas a valores inferiores a los costos de fabricación local.
Según datos de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), la actividad del rubro cayó 23,9% interanual, un retroceso significativamente mayor al promedio industrial.