El presidente de Colombia, Gustavo Petro, cumplió este viernes una visita oficial a Caracas para reunirse con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez. El encuentro, desarrollado en el Palacio de Miraflores, representó la primera visita de un jefe de Estado a la capital venezolana tras los sucesos militares del 3 de enero que derivaron en la captura de Nicolás Maduro.
Petro aterrizó en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía cerca del mediodía, donde fue recibido por el canciller venezolano Yván Gil y el embajador Milton Rengifo. Desde allí, la comitiva se trasladó a la sede del Ejecutivo para iniciar una agenda de trabajo que el mandatario colombiano calificó previamente como de carácter “militar y policial“.
Cooperación en zonas críticas
La prioridad de la mesa bilateral se concentró en la seguridad de los 2.219 kilómetros de límite fronterizo. Ambos gobiernos buscan mitigar la violencia en regiones como el Catatumbo, zona que registra la segunda mayor extensión de cultivos de coca en Colombia y es escenario de operaciones del Ejército de Liberación Nacional (ELN), bandas de narcotraficantes y redes de contrabando.
En el Palacio de Miraflores, las delegaciones trabajaron bajo la premisa de establecer un “mapa de soluciones compartidas“. El presidente neogranadino instruyó a su ministro de Defensa, Pedro Sánchez, estructurar un plan conjunto que permita estabilizar el eje transfronterizo. Por su parte, la administración venezolana ratificó su disposición de avanzar en una política de paz y soberanía económica.