El manifiesto de Cole Allen, el “Asesino Federal Amistoso” que atacó a Trump

En una carta de más de mil palabras, el tirador detalló su plan para eliminar a funcionarios del Gobierno y criticó la “locura” de la seguridad en el hotel de la gala.

La investigación sobre el atentado en la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca tomó un giro sombrío tras la difusión de un manifiesto de 1.052 palabras enviado por el atacante, Cole Allen, a sus familiares poco antes de abrir fuego.

En el escrito, publicado originalmente por el New York Post, el ingeniero y tutor californiano se autodenominó como un “Asesino Federal Amistoso” y detalló una misión premeditada para ejecutar a altos funcionarios de la administración de Donald Trump.

Una “misión” contra la administración

Allen, quien viajó desde California armado con escopetas, pistolas y cuchillos, justificó su accionar bajo una supuesta obligación ciudadana. En uno de los pasajes más violentos de su misiva, afirmó: “Ya no estoy dispuesto a permitir que un pedófilo, violador y traidor manche mis manos con sus crímenes”.

El atacante especificó que sus objetivos eran los funcionarios del Gobierno, priorizados “desde el rango más alto hasta el más bajo”, aunque llamó la atención al excluir de su lista de objetivos al director del FBI, Kash Patel, sin explicar los motivos.

Crítica a la “incompetencia” de la seguridad

Uno de los puntos más críticos del manifiesto es el análisis que Allen realizó sobre la vulnerabilidad del Washington Hilton.

Según el tirador, su entrada con múltiples armas fue facilitada por un error logístico: la seguridad estaba centrada en los manifestantes exteriores, permitiendo que él, que se había registrado como huésped el día anterior, se moviera sin sospechas. “Este nivel de incompetencia es una locura”, sentenció Allen en su carta.

El perfil del tirador 

A pesar de su intención de matar, Allen expresó un extraño remordimiento hacia sus seres queridos, pidiendo disculpas a sus padres, colegas y estudiantes por traicionar su confianza bajo la excusa de una “emergencia personal”.

También explicó que decidió usar “cartuchos de perdigones en lugar de balas únicas” para intentar minimizar las víctimas ajenas a sus objetivos, aunque calificó a los asistentes a la cena como “cómplices” por elegir escuchar al mandatario.

Por su parte, el presidente Donald Trump se refirió al atacante este domingo, señalando que Allen es una persona que “tenía mucho odio en el corazón” y un marcado “sentimiento anticristiano”.

Allen, quien se encuentra detenido tras ser neutralizado por la policía, enfrenta ahora un proceso judicial que comenzará este lunes en la capital estadounidense.

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