El mercado cambiario registró este lunes un movimiento que interrumpió la estabilidad observada desde noviembre pasado. El dólar minorista aumentó 20 pesos, lo que representó un incremento del 1,4% en una sola jornada. Este repunte situó a la moneda oficial en su nivel más alto desde febrero, impulsado por un dólar mayorista que cruzó la barrera de los $1.400 para cerrar en $1.417.
La dinámica alcista respondió principalmente al desarme de las estrategias de carry trade. Inversores que apostaban a la tasa en pesos comenzaron a dolarizar sus carteras debido a que los rendimientos actuales, cercanos al 20% anual, dejaron de ser atractivos frente a un tipo de cambio que mostraba signos de retraso. Solo en la última semana, el avance de la divisa consumió las ganancias mensuales que generaban los depósitos en moneda local.
Factores técnicos y estacionales
Especialistas del sector financiero señalaron que la presión sobre el tipo de cambio coincidió con el cierre de posiciones de fin de mes. Las empresas buscaron cubrir sus balances antes del vencimiento de contratos el próximo jueves. Asimismo, la fijación de precios para los bonos dollar-linked que vencen el 30 de abril incrementó la demanda de divisas.
A pesar de este incremento, el valor del dólar mayorista se mantuvo a una distancia del 19,9% respecto al techo de las bandas de flotación establecido por el Banco Central, fijado en $1.698,36. Esta brecha otorgó al Gobierno un margen de maniobra para permitir que el precio acompañe parcialmente la inflación acumulada del año.