Tras una semana de incertidumbre, se conocieron los argumentos técnicos que llevaron a los jueces Enrique Gamboa, Gustavo Valle y Gabriel Vega a dictar una pena de tres años en suspenso para Felipe Pettinato. El fallo aborda el trágico incendio ocurrido en mayo de 2022 en su departamento de Belgrano, donde perdió la vida el neurólogo Melchor Rodrigo.
A pesar de que la querella —liderada por la madre del médico— solicitaba 15 años de prisión por “estrago doloso” (con intención), el Tribunal se inclinó por una figura penal más leve y por contemplar atenuantes específicos.
Las 3 razones clave de la condena
Estrago culposo vs. Doloso: El Tribunal determinó que no se pudo probar que Pettinato tuviera la intención de iniciar el fuego para matar a Rodrigo. La sentencia habla de una “imprudencia grave” pero no de un acto criminal premeditado. Al no haber dolo, la escala penal se reduce drásticamente.
Atenuantes: Juventud y Adicciones: Los magistrados valoraron la adicción a las drogas de Pettinato como una circunstancia que nubló su juicio y capacidad de respuesta. “La juventud de Pettinato y su adicción fueron circunstancias valoradas correctamente”, detalla el fallo.
Conducta durante el siniestro: En el expediente quedó acreditado que el acusado intentó pedir ayuda al iniciarse las llamas. Esto descartó para los jueces la existencia de “desinterés o desaprensión” hacia la vida de su neurólogo durante la emergencia.
Una condena unificada y una muestra de ADN
La pena de tres años no es solo por el incendio. El Tribunal debió realizar una unificación con una condena previa de 2022 dictada por la Justicia de San Isidro:
Antecedente: Pettinato ya contaba con una condena de 9 meses de prisión en suspenso por el abuso sexual simple de una adolescente de 15 años.
Medida adicional: Como parte de la sentencia unificada, Pettinato deberá entregar una muestra de ADN al Registro Nacional de Datos Genéticos vinculados a Delitos contra la Integridad Sexual.
El “beneficio de la duda” y la postura fiscal
El fiscal Fernando Klappenbach jugó un rol fundamental en el desenlace. Aunque pidió una pena de 4 años y 7 meses, reconoció que existía un “beneficio de la duda” sobre si el incendio fue intencional o un accidente doméstico trágico. Esta posición facilitó que los jueces se alejaran del pedido de la familia de la víctima, quienes insistieron hasta el final en que se trató de un asesinato.
Melchor Rodrigo murió por inhalación de monóxido de carbono y quemaduras críticas. Para la Justicia, Pettinato fue el responsable de crear la situación de peligro (imprudencia), pero no de buscar activamente la muerte de su médico. Con esta sentencia en suspenso, el mediático no irá a prisión, pero quedará sujeto a estrictas normas de conducta y al monitoreo judicial por los próximos años.