Nahuel Gallo, gendarme argentino de 34 años, declaró este jueves por primera vez ante los tribunales federales sobre las torturas en Venezuela. Su testimonio se incorporó a la causa por crímenes de lesa humanidad que tramita bajo el principio de jurisdicción universal. Durante la audiencia, el efectivo describió el proceso judicial como un paso doloroso pero necesario para visibilizar una práctica que calificó de sistemática.
El calvario de Gallo comenzó el 8 de diciembre de 2024 y se extendió hasta el 2 de marzo de 2026. Durante ese período, el gendarme permaneció incomunicado y sin acceso a asistencia legal. “Volver a esos momentos duele, pero hay algo más fuerte que el miedo: la verdad”, expresó tras su declaración. El denunciante enfatizó que su caso no es un hecho aislado, sino una realidad que afecta tanto a extranjeros como a ciudadanos venezolanos.
Un proceso de alcance internacional
La causa, impulsada originalmente por el Foro Argentino para la Defensa de la Democracia (FADD), cobró un nuevo impulso con el testimonio de Gallo. El juez federal Sebastián Ramos citó al gendarme para acreditar las violaciones a los derechos humanos que forman parte del expediente contra la administración de Nicolás Maduro. Cabe destacar que la justicia argentina ya emitió órdenes de captura internacional contra altos mandos del gobierno venezolano por estos hechos.
En febrero de 2026, el escenario judicial dio un giro tras el pedido formal de extradición de Maduro, quien se encuentra detenido en Estados Unidos. La declaración de Gallo se suma ahora como una prueba testimonial directa sobre el funcionamiento de los centros de detención. El gendarme sostuvo que su inocencia fue absoluta desde el primer día y que su objetivo actual es que estos episodios no queden impunes.