Viajar en colectivo en el Conurbano bonaerense cuesta más desde este lunes. La Provincia de Buenos Aires aplicó un aumento extraordinario del 11,16% en todas las líneas provinciales —desde la 200 a la 499— y en las líneas municipales del Conurbano —desde la 500 en adelante—. El incremento afecta a más de 4,5 millones de pasajeros diarios, aunque ese número ya es un 20% menor al de un año atrás.
- El aumento es del 11,16% y rige desde este lunes en líneas provinciales y municipales del Conurbano.
- El boleto mínimo se acerca a los $753, la mitad de un dólar.
- En un año, la cantidad de pasajeros bajó un 20% en las líneas afectadas.
Por qué sube ahora
Desde el Gabinete bonaerense explicaron la lógica del incremento: “Venimos con un aumento sostenido del 2% más IPC desde marzo de 2025, con algunos aumentos extraordinarios como el de este mes”. El detonante específico es la suba del combustible: entre noviembre y abril, el gasoil aumentó más del 23%, impulsado en parte por la tensión bélica entre Estados Unidos e Irán, que impacta directamente en la estructura de costos del transporte.
Según la fuente oficial, solo se trasladó lo mínimo e indispensable de ese incremento al precio del boleto.
Una tendencia que se acumula
Los números son contundentes. Desde marzo de 2025, el boleto para los bonaerenses acumuló una suba del 77,41%: arrancó en $371,13 en la Primera Sección del GBA, cerró diciembre en $658,44 y desde este lunes se ubica cerca de los $753.
Hace dos años, la Provincia pagaba el 70% del costo del boleto como subsidio a las empresas. Hoy ese porcentaje bajó al 60%, y la diferencia se trasladó a los pasajeros vía aumentos tarifarios.
La tensión con Nación
Desde La Plata apuntan a una contradicción con la política tarifaria nacional. “Desde finales de 2024, Nación no aumentó el boleto para no quedar en offside al pedir una readecuación presupuestaria. Durante 2025, pensando en las elecciones, la tarifa nacional se pisó para evitar que disparara el IPC”, señalaron fuentes provinciales.
El resultado es una situación paradójica: mientras el gobierno de Kicillof busca sincerar el precio del transporte, el gobierno de Milei lo congela para no alimentar la inflación.
El límite del sector
Las empresas de transporte advierten que la situación es crítica. Dos grandes operadores del AMBA reconocieron ante este diario que tuvieron que espaciar frecuencias y dejar unidades fuera de servicio por falta de fondos para repararlas. “Si se sigue disparando el precio del gasoil, no hay secretos: o se ajusta por precio o por subsidio. Si no, se eliminan frecuencias”, coincidieron.
El sector emplea a 25.000 trabajadores en la provincia de Buenos Aires, y sus dirigentes advierten que sin un esquema tarifario sostenible, el servicio seguirá deteriorándose.