El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha encendido las alarmas con su informe titulado “Aumentan los riesgos para la estabilidad financiera a medida que la inteligencia artificial impulsa los ciberataques“.
En este documento, el organismo advierte que la inteligencia artificial está transformando la forma en que el sistema financiero reacciona ante incidentes, pero también está “amplificando las ciberamenazas que pueden socavar la estabilidad financiera”.
El factor “Mythos”: Ataques a velocidad de máquina
La preocupación del FMI no es teórica. El informe destaca el reciente lanzamiento controlado de Claude Mythos Preview de Anthropic, un modelo con capacidades cibernéticas excepcionales.
Según el análisis, Mythos es capaz de “encontrar y explotar vulnerabilidades en todos los principales sistemas operativos y navegadores web”, incluso en manos de personas sin conocimientos técnicos avanzados.
Este avance subraya un desequilibrio peligroso: los atacantes ahora tienen la ventaja porque el descubrimiento de fallos ocurre más rápido que el parcheo de seguridad. Por otro lado, OpenAI ha respondido con una versión restringida de GPT-5.5, diseñada específicamente para equipar a los defensores a escala, bajo modelos de gobernanza estrictos.
Un efecto dominó en la infraestructura digital
El sistema financiero actual no es una isla; depende de una infraestructura digital compartida y altamente interconectada. El FMI advierte que el análisis sugiere que “las pérdidas por incidentes cibernéticos extremos podrían desencadenar tensiones de financiación, aumentar las preocupaciones de solvencia y desestabilizar los mercados en general”.
Debido a que muchas instituciones utilizan las mismas plataformas de software y servicios en la nube, la IA permite identificar debilidades simultáneas en sistemas ampliamente utilizados. Esto convierte al riesgo cibernético en un potencial “shock macrofinanciero” que podría derivar en interrupciones de pagos y crisis de liquidez.
Resiliencia y cooperación internacional
Para el FMI, la solución no es solo técnica, sino política. Dado que los atacantes operan a “velocidad de máquina”, los defensores deben hacer lo mismo. Sin embargo, el informe es tajante: “La contención temporal es poco probable que sustituya a las defensas duraderas”.
La estrategia propuesta se basa en un marco de “resiliencia primero”, donde las autoridades deben enfocarse en la capacidad de recuperación y la continuidad de las funciones críticas.
Además, el organismo hace un llamado urgente a la cooperación internacional, ya que los países en desarrollo podrían estar desproporcionadamente expuestos debido a sus limitados recursos. En un mundo donde la IA borra las fronteras del riesgo, la coordinación global es la única vía para preservar la estabilidad.