De sede diplomática a refugio “foodie”: el nuevo polo gourmet que transforma Belgrano

En una joya racionalista donde funcionó la Embajada de Venezuela, conviven hoy el sushi de autor de Nare, el bar de vinos Pro.Vin.Cia y el café Shelter House. Un edificio que resignifica el lujo arquitectónico a través del sabor.

En el corazón de Belgrano R, sobre la calle Virrey Loreto al 2000, un imponente edificio de ladrillo a la vista y líneas puras ha dejado atrás su pasado solemne. Lo que durante una década fue la Embajada de Venezuela hoy palpita como un ecosistema gastronómico de 700 m2. El proyecto, liderado por el emprendedor Jaime Chmea, integra tres propuestas con identidades fuertes que dialogan con la arquitectura original de 1987.

  • Multiespacio: El edificio alberga una cafetería de especialidad, un bar de vinos nocturno y un exclusivo restaurante de sushi.

  • Arquitectura: La estética respeta el estilo racionalista, con mobiliario inspirado en los años 80 y 90.

  • Ubicación: Virrey Loreto 2035, un punto que combina elegancia residencial con vanguardia culinaria.

Shelter House: el lobby del sabor

La puerta de entrada revela a Shelter House, una cafetería de especialidad que funciona como el corazón y lobby de todo el complejo. Con una iluminación protagonizada por globos de vidrio opalino y tonos cálidos, este espacio invita a la pausa con pastelería de elaboración propia. Abre todos los días de 8 a 20, consolidándose como el punto de encuentro diurno por excelencia en el barrio.

El sótano del vino y el sushi del segundo piso

En el subsuelo, donde antes descansaban los autos diplomáticos, hoy brilla Pro.Vin.Cia. Este bar de vinos ofrece una atmósfera nocturna con sillones de cuero de diseño nacional y una carta de 200 etiquetas. Los precios por copa parten desde los $ 10.500, ideales para maridar con platitos de charcutería selecta y quesos de productores locales desde los $ 5.500.

Por su parte, el segundo piso es territorio de Nare Sushi, un referente que rompe el molde: no utilizan salmón, priorizando la pesca blanca nacional de estación y granos de arroz locales.

  • Experiencia Omakase: El recorrido completo por la carta en barra tiene un valor de $ 70.000.

  • A la carta: Se pueden degustar nigiris de atún rojo, anguila o trucha patagónica desde $ 4.500 la pieza.

Un espacio en constante evolución

El complejo se completa con Damasco Dining Studio, un salón privado dedicado a eventos exclusivos que funciona bajo reserva. Pero el crecimiento no se detiene: el edificio cuenta con una terraza de dimensiones generosas que promete convertirse en la quinta propuesta gastronómica del polo en el corto plazo.

Lo que alguna vez fue un búnker corporativo y diplomático, hoy es un espacio abierto que los vecinos de Belgrano han adoptado como propio. La combinación de historia arquitectónica, curaduría estética y excelencia en el producto convierte a la ex embajada en una parada obligatoria para los buscadores de experiencias gastronómicas con personalidad en Buenos Aires.

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