El asado sufrió una estrepitosa caída del 10% en el inicio del año debido a la suba de precios y la menor oferta. La yerba mate también retrocedió, dejando al vino como el único emblema nacional con números positivos en las góndolas.
El asado, el gran ausente de los domingos
El consumo de carne vacuna registró el golpe más duro en este comienzo de año. Según la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes (Ciccra), entre enero y marzo el consumo interno cayó un 10% interanual, lo que representa 56.665 toneladas menos en los platos de los argentinos.
La combinación de una menor faena —producto de las sequías e inundaciones previas— y un fuerte aumento en el precio del animal en pie disparó los valores en góndola. El asado subió un 68,9% respecto al año pasado, liderando las alzas dentro del rubro carnes.
Radiografía del consumo (1° Trimestre 2026):
Carne Vacuna: Cayó un 10%. El consumo per cápita bajó a 47,3 kg/año.
Yerba Mate: Retrocedió un 2,1% (1,4 millones de kilos menos que en 2025).
Vino: Creció un 1,5%, con un fuerte repunte en el mes de marzo.
Menos termos llenos en el mercado interno
El mate, compañero inseparable de los argentinos, tampoco escapó a la tendencia contractiva. El Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) informó que las salidas de molino hacia el mercado interno totalizaron casi 65 millones de kilos, lo que marca una caída del 2,1%.
Paradójicamente, la producción de hoja verde creció de manera exponencial, procesándose un 24% más de materia prima que en el mismo período de 2025. Sin embargo, este mayor volumen cosechado no se tradujo en mayores ventas locales, reflejando el impacto de la pérdida de poder adquisitivo en los hogares.
El vino: refugio en el “varietal” y el tetra brik
Contra todo pronóstico, el sector vitivinícola fue el único que festejó. El Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) reportó un incremento del 1,5% en las ventas totales. El gran motor de este crecimiento fue marzo, mes que registró una suba del 8,4% interanual.
El informe destaca que el crecimiento estuvo apalancado por el vino sin mención varietal (comúnmente llamado de mesa), que creció un 5,8%. Por su parte, el envase de cartón (tetra brik) aumentó un 4,8%, demostrando que los consumidores se están volcando hacia opciones más económicas para mantener el hábito del consumo.
Precios y exportación: el trasfondo del plato vacío
El escenario para la carne se ve agravado por un factor comercial: mientras el consumo interno se desploma, las exportaciones de carne crecieron un 11,4%. Esto reduce el stock disponible para las carnicerías locales, presionando los precios al alza.
El rubro “carnes y derivados” fue el que más aumentó dentro del IPC de marzo, con un salto anual del 55,1%. Con un precio del animal en pie en sus máximos de los últimos quince años, la recuperación del consumo de asado parece ser, por ahora, un objetivo lejano para el bolsillo argentino.