Testimonio médico clave
Antes del conflicto central, el médico especialista en terapia intensiva, Mario Schiter, brindó detalles sobre la salud de Maradona. El profesional, que trató a Maradona en el año 2000 y actuó como veedor en la autopsia de 2020, sostuvo que el exdeportista no contaba con un alta clínica al momento de abandonar la Clínica Olivos.
Según su visión, el paciente requería una internación en un centro de tercer nivel con aparatología específica y no un dispositivo domiciliario.
Schiter reveló que en las historias clínicas no constaba la medicación para la hipertensión arterial, un tratamiento que consideró vital no interrumpir para evitar una insuficiencia cardíaca.
Además, detalló que el corazón del fallecido presentaba signos de una cardiopatía estructural crónica y una dilatación global. El especialista aclaró que, si bien se realizó una reanimación cardiopulmonar post mortem, los resultados de la autopsia eran consistentes con el cuadro previo que presentaba el astro del fútbol.
Continuidad del proceso
Tras el ofrecimiento de asistencia médica por parte de otro de los imputados, Pedro Di Spagna, el tribunal decidió fijar la reanudación del juicio para el próximo martes. La interrupción deja pendiente el cierre de las declaraciones técnicas y la estabilización del clima en la sala.
Este nuevo retraso plantea interrogantes sobre la gestión de los tiempos procesales y la protección de los familiares durante la exhibición de pruebas sensibles. La transparencia del tribunal y la conducta de las defensas continuarán bajo observación en las próximas audiencias.