La cadena de farmacias y tiendas de bienestar Farmacity presentó formalmente su balance correspondiente al primer trimestre de este año, reflejando de manera directa las complejidades que atraviesa el sector del comercio minorista. La firma consolidó un rojo operativo de $12.297 millones entre enero y marzo, una cifra que la compañía atribuyó de forma directa a la persistente pérdida del poder adquisitivo de los hogares y a los efectos de la inflación.
Si bien el resultado neto final de la corporación logró arrojar un saldo positivo de $4.961 millones, la dirección aclaró que este alivio contable no provino de la mejora en sus ventas físicas. La ganancia final estuvo motorizada por los resultados financieros derivados de la revaluación de la moneda nacional y por el impacto del índice de precios sobre la posición monetaria neta del grupo empresario.
“La rentabilidad alcanzada continúa siendo acotada en relación con el nivel de ingresos, lo que plantea el desafío de consolidar la tendencia en un entorno macroeconómico exigente”, detalló la reseña informativa del balance.
El estancamiento de la facturación comercial quedó expuesto en los ingresos ordinarios devengados durante el trimestre, los cuales se ubicaron en $501.705 millones. Este volumen significó un incremento de apenas el 0,4% medido en términos interanuales respecto de igual período del año pasado, lo que equivale a una parálisis real de las transacciones en mostrador y plataformas digitales.
El informe técnico describió además un profundo cambio en los hábitos cotidianos de los clientes, quienes adoptaron de forma masiva un patrón de compra más restrictivo y racional. Esta tendencia forzó la priorización exclusiva de los bienes esenciales de farmacia, una marcada sustitución hacia segundas marcas de menor valor y una fuerte caída en los segmentos de cosmética y perfumería discrecional.
El comportamiento de los diferentes segmentos del grupo
En el desglose por unidades de negocio, las sucursales bajo la marca tradicional de Farmacity continuaron aportando la mayor parte de la facturación, representando más del 92% del volumen total consolidado. Este sector logró compensar la debilidad del mercado general sosteniendo sus márgenes gracias a la comercialización de medicamentos de alta demanda y al impulso de sus líneas de marca propia.
Por el contrario, los formatos alternativos mostraron comportamientos dispares frente a la recesión. Mientras que la cadena especializada en belleza Simplicity aportó ingresos por $34.234 millones, las tiendas de cosmética Get The Look profundizaron sus saldos negativos recurrentes y el espacio gastronómico de alimentación saludable The Food Market apenas logró recortar una porción de su habitual déficit operativo.
Perspectivas y búsqueda de financiamiento en el mercado
Frente al desafiante escenario proyectado para los próximos meses del año, los voceros de la mayor cadena farmacéutica de la Argentina manifestaron mantener una postura de cautela extrema. El plan corporativo anticipa un proceso de recuperación del consumo interno que se perfila de manera gradual pero sumamente frágil, sujeto a la estabilización de las paritarias.
Como estrategia de mediano plazo para optimizar su estructura de costos y apuntalar sus planes de expansión logística en el interior del país, la empresa concretó recientemente su primera emisión de Obligaciones Negociables por un total de 15 millones de dólares, buscando diversificar sus fuentes de financiamiento en el mercado de capitales local.