Evidencia digital e inspecciones
Las irrupciones policiales permitieron el secuestro de un importante parque tecnológico utilizado para el tráfico de los contenidos. En total, las fuerzas de seguridad incautaron 80 computadoras, 165 teléfonos celulares y 160 dispositivos de almacenamiento digital, además de dos armas de fuego.
Sobre este material digital, los especialistas técnicos lograron cumplimentar 31 triajes y análisis preliminares en el lugar de los hechos para asegurar la cadena de custodia de la prueba informática.
La fisonomía de los operativos expuso ramificaciones complejas, incluyendo el allanamiento de una unidad carcelaria bonaerense donde internos ya condenados por abuso sexual continuaban bajo sospecha de operar dispositivos móviles.
En distritos específicos como Mar del Plata, la Unidad Funcional de Instrucción local coordinó cinco registros en los barrios Nueva Pompeya, Parque Independencia, Malvinas Argentinas, Jorge Newbery y Las Avenidas, donde resultaron imputados cinco hombres, entre los cuales se identificó a un expolicía exonerado de la fuerza.
El cierre de esta etapa investigativa abre interrogantes sobre los mecanismos de control digital en los entornos familiares e institucionales.
La reiteración de estos megaoperativos anuales plantea la duda de si las herramientas de persecución penal actuales logran un efecto disuasorio real o si la accesibilidad tecnológica continúa dinamizando un circuito oculto e ilegal en internet que vulnera la seguridad de las infancias de forma sistemática.