JD Vance calificó como “reunión histórica” a la primera cumbre con representantes de Irán

En el inicio de las conversaciones en Bürgenstock, el vicepresidente estadounidense condicionó el fin del conflicto a que Teherán abandone de forma duradera sus ambiciones nucleares.

El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, calificó de “histórica” la cumbre iniciada este domingo en el complejo alpino de Bürgenstock, Suiza.

Las deliberaciones directas con la delegación de Irán, facilitadas por la mediación de Qatar y Pakistán, tienen como propósito central sellar el memorando de acuerdo alcanzado esta semana para poner fin a la guerra en Oriente Medio. Este conflicto se desencadenó tras los bombardeos ejecutados por Israel y Estados Unidos contra territorio iraní el pasado 28 de febrero.

Giro estratégico en las relaciones bilaterales

La comitiva estadounidense llegó con directivas claras desde Washington. Durante la apertura de la mesa de diálogo, Vance explicitó el mandato del Poder Ejecutivo norteamericano para reconfigurar el escenario geopolítico global: “Lo que el presidente [Donald Trump] nos ha pedido que hagamos es pasar página y transformar nuestra relación con el pueblo iraní”.

No obstante, el Gobierno estadounidense condicionó esta apertura a compromisos estrictos y verificables por parte del régimen de Teherán.

En sus declaraciones, el vicepresidente norteamericano fue categórico respecto a las exigencias de la Casa Blanca: “Si sus dirigentes están dispuestos a renunciar a su rol de factor de inestabilidad regional, si están dispuestos a abandonar de forma duradera cualquier ambición de dotarse del arma nuclear, Estados Unidos está dispuesto a transformar fundamentalmente su relación con Irán”.

El factor Líbano y el futuro de la tregua

El diálogo actual se enfoca principalmente en la crisis en el Líbano y la neutralización del programa nuclear iraní. Aunque el acuerdo marco firmado el pasado miércoles establece una ventana de 60 días renovables para alcanzar una resolución definitiva, el pacto se vio severamente condicionado por la reciente intensificación de las hostilidades en suelo libanés.

A pesar de los combates registrados durante el viernes y el sábado en el sur de ese país, el vicepresidente estadounidense se mostró optimista respecto a la solidez de las negociaciones en curso y ponderó que se lograron “grandes avances en las últimas horas”: “En realidad, estoy muy satisfecho con la situación en Líbano”.

Acompañado por el emisario especial Steve Witkoff y por Jared Kushner, yerno del mandatario estadounidense, Vance cerró su intervención planteando un fuerte interrogante sobre el futuro de la región: “¿Podemos empezar de nuevo? ¿Podemos cambiar de forma duradera las relaciones en Oriente Medio? ¿O vamos a volver a los viejos métodos, algo que no es lo que preferimos pero que, desde luego, sigue siendo una posibilidad muy real?”. Por su parte, los representantes de la delegación de Irán optaron por mantener una postura hermética y no realizaron declaraciones ante los medios de prensa.

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