El contraste étnico y el peso presupuestario
En su argumentación, Jenkins introdujo una dura conjetura sobre los motivos que tiene Londres para mantener su postura intransigente. Sostuvo que la defensa incondicional a los isleños, a diferencia de los casos de Hong Kong o de los habitantes de Diego García, responde a que la población del archipiélago está compuesta por ciudadanos británicos blancos.
Asimismo, el columnista recordó que la guerra de 1982 funcionó como un salvavidas político que rescató de la impopularidad a la gestión de la entonces primera ministra Margaret Thatcher.
Paralelamente, el autor sumó un factor financiero crítico para los contribuyentes: el sostenimiento de las islas como una fortaleza militar aislada le cuesta al Estado europeo más de 60 millones de libras esterlinas anuales en gastos de defensa militar.
Para Jenkins, resulta absurdo sostener una armada para proteger tierras tan distantes y en disputa, más aún cuando el gobierno actual acaba de resolver un histórico litigio con España al acordar la eliminación de la frontera física en Gibraltar.
Las negociaciones olvidadas y el futuro inevitable
La columna recordó que, antes del conflicto armado, las autoridades británicas avanzaban de forma concreta en tratativas para transferir la soberanía. Los acercamientos se basaban en un pacto de comunicaciones de 1971 que permitía a los isleños viajar, comerciar, utilizar hospitales continentales y recibir becas en el territorio argentino.
Según Jenkins, fue una auténtica barbaridad que la junta militar argentina decidiera invadir las islas mientras se negociaba en Nueva York, una acción que anuló reuniones formales que buscaban un acuerdo pacífico, el cual hubiera salvado cientos de vidas.
Finalmente, el periodista relativizó el valor del referéndum de 2013, donde el 99,8% de los 1.517 votantes optó por mantener el statu quo. Para el redactor, la realidad geográfica se impondrá tarde o temprano, provocando la inevitable integración de estas colonias a su continente adyacente, ya que las reivindicaciones de Argentina no van a desaparecer.