La industria subió 0,9% y la construcción cayó 4,1%

En junio, la actividad industrial argentina creció 0,9% mientras que la construcción cayó 4,1%, según informó el INDEC. El estancamiento del crédito y del consumo mantiene al sector fabril con una baja acumulada semestral del 2,2%.

La industria y la construcción mostraron resultados dispares en junio. Foto: Web

Los indicadores oficiales de junio confirmaron que la actividad económica no logra consolidar una tendencia de crecimiento sostenido. Según datos del INDEC (Instituto Nacional de Estadística y Censos), el Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPIM) registró un alza de 0,9% respecto de mayo, mientras que el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) sufrió una contracción de 4,1% en la misma comparación mensual.

En la medición interanual, ambos sectores mostraron números positivos: la industria creció 2% y la construcción avanzó 4%. Sin embargo, el balance del primer semestre reflejó dinámicas opuestas. La actividad fabril acumuló una caída de 2,2% entre enero y junio, mientras que la construcción cerró los primeros seis meses con una mejora de 2,8%.

Un comportamiento heterogéneo entre sectores

El desempeño industrial expuso una marcada dispersión entre sus ramas de actividad. De las 16 divisiones relevadas por el organismo oficial, nueve registraron subas interanuales en el sexto mes del año.

Los mayores impulsos provienen de las industrias metálicas básicas, que crecieron 11,8% impulsadas por la demanda de tubos sin costura para el sector hidrocarburífero, y de sustancias químicas, con un incremento de 11%. Alimentos y bebidas también aportó de forma positiva, con un alza de 6,2%.

En contrapartida, los rubros vinculados al mercado interno y al consumo durable mostraron caídas severas. La producción de equipos de informática y televisores se desplomó 50,3%, la maquinaria agrícola retrocedió 27,9% y el sector textil cayó 15,9%.

Analistas de la consultora Empiria y de EcoAnalytics coincidieron en calificar este escenario como un movimiento de “serrucho”, caracterizado por la volatilidad y el estancamiento.

Tensiones políticas y restricciones financieras

El contexto de los datos coincidió con cruces entre el Poder Ejecutivo y la Unión Industrial Argentina (UIA). Tras declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, sobre la competitividad del sector, el presidente de la entidad fabril, Martín Rapallini, enfatizó que la defensa de la industria no resulta incompatible con el equilibrio fiscal. Posteriormente, el funcionario aclaró que sus críticas apuntaban a las políticas proteccionistas del modelo económico anterior y no a los empresarios.

Más allá del debate político, economistas señalaron que la falta de tracción respondería al enfriamiento del consumo doméstico. La combinación de tasas de interés elevadas, un crédito en pesos amortiguado frente a la inflación y salarios reales con lenta recuperación continúa limitando la demanda, afectando de manera directa a la edificación residencial.

Nota escrita por:
Te recomendamos...
La industria subió 0,9% y la construcción cayó 4,1%

En junio, la actividad industrial argentina creció 0,9% mientras que la construcción cayó 4,1%, según informó el INDEC. El estancamiento del crédito y del consumo mantiene al sector fabril con una baja acumulada semestral del 2,2%.