Un pedido de Beijing para incorporar equipamiento de alta tecnología en la estación de espacio profundo en Bajada del Agrio encendió las alarmas en el Ministerio de Defensa, que exige inspecciones severas y frena la aprobación automática.
Un pedido de Beijing para incorporar equipamiento de alta tecnología en la estación de espacio profundo en Bajada del Agrio encendió las alarmas en el Ministerio de Defensa, que exige inspecciones severas y frena la aprobación automática.

Un nuevo capítulo de la disputa estratégica entre Estados Unidos y China volvió a tener como escenario principal a la provincia de Neuquén. La reciente solicitud de la República Popular China para incorporar equipamiento de última generación a la estación de monitoreo del espacio profundo en Bajada del Agrio activó un exhaustivo análisis por parte de las Fuerzas Armadas argentinas, que recomendaron abordar el expediente como un asunto estratégico de altísimo nivel debido al potencial de uso dual —militar y científico— de la aparatología solicitada.
El requerimiento ingresó formalmente a través de la Cancillería y fue remitido para su evaluación al Ministerio de Defensa, conducido por Carlos Presti. El primer dictamen técnico, elaborado por la Fuerza Aérea Argentina mediante un informe firmado por el brigadier general Gustavo Valverde, advirtió que, si bien la propuesta no contempla la construcción de una nueva estructura visible como una antena parabólica, los componentes solicitados representan una actualización técnica sustantiva con impacto directo en el salto de capacidades de la instalación.
Entre los subsistemas que la contraparte china pretende integrar a la base patagónica figuran receptores criogénicos, convertidores de frecuencia para la banda Ka, fuentes de simulación de radiofrecuencia, analizadores de espectro, servidores de almacenamiento masivo y sistemas de procesamiento de datos de alta velocidad. Según el análisis de la Fuerza Aérea, este instrumental incrementará sensiblemente la precisión, disponibilidad y autonomía operativa de la estación.
Aunque estos equipos son habituales en el seguimiento de misiones de exploración científica hacia la Luna o Marte, la cúpula militar puso el foco en el concepto de dualidad tecnológica. Los mismos sensores e instrumentos capaces de registrar señales astronómicas débiles pueden ser empleados para el conocimiento situacional espacial (SSA), la caracterización de enlaces, la intercepción de señales satelitales y el apoyo a operaciones en los dominios ciberespacial y electromagnético.
Frente a este escenario, el dictamen militar rechazó cualquier trámite de autorización automática o meramente administrativo.
En su lugar, sugirió supeditar la aprobación a un protocolo de fiscalización severo que incluye:
Elaboración de un inventario técnico detallado de los subsistemas a instalar y declaración de la arquitectura final.
Compromiso de no realizar ampliaciones físicas ni añadir nuevas infraestructuras no declaradas.
Inspecciones técnicas obligatorias antes y después de los trabajos de montaje.
Participación activa de la CONAE, el ENACOM y los organismos nacionales de ciberseguridad, inteligencia estratégica y defensa.
La estación neuquina comenzó a funcionar en 2018 como resultado de acuerdos bilaterales firmados entre 2012 y 2014. Ubicada en un predio de 200 hectáreas y dotada de una antena de 35 metros de diámetro, la infraestructura es operada por la China Satellite Launch and Tracking Control General (CLTC), organismo que responde a la Comisión Central Militar del Ejército Popular de Liberación.
Si bien Beijing insiste en la transparencia y el propósito civil de las instalaciones —respaldado por inspecciones del Gobierno argentino en abril de 2024 que constataron actividades pacíficas—, la renovación del equipamiento reaviva las prevenciones diplomáticas de Washington. La controversia sobre la base espacial se suma a los roces recientes por el despliegue de tecnología Huawei en las redes de comunicación asociadas a Vaca Muerta, consolidando a Neuquén como una de las áreas clave donde se cruzan las tensiones geopolíticas de ambas potencias.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos ordenó retirar casi 13.600 kilos de carne vacuna argentina distribuida en Texas y Florida. El lote no superó la reinspección sanitaria obligatoria, aunque no se registraron personas enfermas ni lesionadas.
Tras 35 años de historia, el emblemático Río Café Bar de Almagro cerrará sus puertas a fines de agosto. Problemas de salud de sus dueños obligan al cese de actividades en una esquina mítica frecuentada por vecinos, estudiantes y médicos.
Un pedido de Beijing para incorporar equipamiento de alta tecnología en la estación de espacio profundo en Bajada del Agrio encendió las alarmas en el Ministerio de Defensa, que exige inspecciones severas y frena la aprobación automática.
El Gobierno argentino dispuso que las personas extranjeras sin residencia permanente deberán pagar por la atención en hospitales públicos. La resolución incluye a quienes poseen residencia precaria en trámite y genera debate sobre su impacto social y legal.
Un informe reveló que el Gobierno nacional no distribuyó $784.000 millones del impuesto al combustible a las provincias entre enero y julio. Los recursos para obras viales y transporte fueron derivados a inversiones financieras para sostener el equilibrio fiscal.
La Justicia trabó la propiedad donde cumple la prisión domiciliaria, inmuebles en CABA y Santa Cruz, autos de alta gama y cuentas de la familia.
Los gremios docentes y no docentes cumplen un paro de 24 horas en las universidades nacionales denunciando el incumplimiento de acuerdos y fallos judiciales. Reclaman un incremento del 29,5% y fondos operativos, mientras el Gobierno tilda la medida de ilegítima.
El eclipse solar total de este 12 de agosto transformará el día en noche en sectores de Europa, Islandia y Groenlandia. El fenómeno astronómico no será visible desde Argentina debido a la alineación planetaria, pero podrá seguirse mediante transmisiones en vivo.