El último dato de inflación mensual publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) reavivó el debate metodológico sobre la medición de precios. A raíz del 2,1% oficial registrado en julio, consultoras privadas simularon los resultados utilizando una estructura de consumo más moderna que el Gobierno decidió desestimar.
Datos clave del contraste metodológico:
Dato oficial: La inflación de julio marcó un 2,1% mensual y un 19,3% acumulado.
La canasta descartada: Basada en la ENGHo 2017/18, otorga mayor peso a los servicios.
Simulación de LCG: Calculó un 2,5% para julio y un 21,3% acumulado anual.
Simulación de Equilibra: Arrojó un 2,1% para julio y un 20,5% acumulado anual.
A principios de 2026, el organismo estadístico proyectaba reemplazar la canasta de bienes elaborada en 2004/05 por la derivada de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017/18. Finalmente, la actualización técnica quedó sin efecto, optando por mantener el esquema tradicional que posee menor ponderación de servicios regulados.
Las diferencias entre ambas estructuras de consumo resultan notorias. Con la metodología actualizada, el rubro Vivienda y servicios básicos saltaría del 9,4% al 14,5%, Transporte pasaría del 11% al 14,3% y Alimentos descendería del 26,9% al 22,7%, reflejando con mayor precisión los patrones de gastos actuales.
Las estimaciones privadas y el impacto en el IPC
Partiendo de la hipótesis de que los servicios suben por encima de los bienes, la consultora LCG realizó una simulación retrospectiva. Tomando las variaciones del propio INDEC, donde los servicios treparon 3,1% frente al 1,6% de los bienes, estimaron que la inflación de julio habría sido del 2,5% con los nuevos ponderadores.
Por el contrario, el cálculo elaborado por Equilibra arrojó un resultado idéntico al oficial. La consultora concluyó que, incluso aplicando la estructura basada en la ENGHo 2017/18, la inflación del séptimo mes se habría mantenido clavada en un 2,1%.
Pese a la divergencia en el registro puntual de julio, ambos análisis privados coincidieron en el impacto sobre la inflación acumulada. Las dos proyecciones demostraron que, de haberse implementado el índice actualizado, la suba de precios general de 2026 superaría holgadamente el 19,3% oficial.
El peso de los servicios y el acumulado anual
El ejercicio elaborado por LCG ubicó la inflación acumulada del año en un 21,3%, distanciándose por dos puntos porcentuales de la medición del organismo estatal. Los gráficos difundidos mostraron que la línea actualizada aparecía sistemáticamente por encima del índice de 2004.
Desde la perspectiva de Equilibra, el impacto anual resultaría levemente inferior, situando el acumulado en un 20,5%. Este registro acortaría la brecha con los números oficiales a poco más de un punto porcentual, reafirmando de todas formas la tendencia alcista del nuevo modelo.
El debate expone la sensibilidad del índice ante los aumentos tarifarios. Al otorgar mayor relevancia a los rubros regulados, las actualizaciones en luz, gas, transporte y salud impactarían con más fuerza en el cálculo del costo de vida de las familias.
Por el momento, el dato del 2,1% se consolida como la cifra oficial inamovible para julio. Mientras tanto, las simulaciones del mercado continuarán trazando escenarios alternativos para develar el impacto real de postergar la modernización del sistema estadístico.