Silencio oficial y memoria en las calles: Chile conmemora 53 años del golpe contra Salvador Allende

Mientras el gobierno de José Antonio Kast prescinde de los actos institucionales habituales, el expresidente Gabriel Boric encabeza homenajes multitudinarios en Santiago y el mundo recuerda la tragedia que derrocó al primer presidente socialista electo en las urnas.

 A cincuenta y tres años del 11 de septiembre de 1973, Chile transita una jornada atravesada por la polarización política. En el aniversario del golpe de Estado cívico-militar encabezado por el general Augusto Pinochet contra el gobierno constitucional de Salvador Allende, la conmemoración quedó marcada por un hecho inédito desde el retorno a la democracia en 1990: la administración del presidente José Antonio Kast resolvió no convocar a ninguna ceremonia oficial institucional para recordar la fecha, y mantuvo su agenda ordinaria con un viaje al sur del país.

 

Este repliegue del Poder Ejecutivo rompe con una tónica sostenida durante 36 años por todas las gestiones democráticas precedentes —incluidas aquellas de la derecha tradicional, como la de Sebastián Piñera—, las cuales históricamente conmemoraron el quiebre institucional y condenaron las violaciones a los derechos humanos. Ante la ausencia de actos oficiales, el expresidente Gabriel Boric se posicionó como una de las principales figuras de la movilización al encabezar los homenajes frente a la tumba de Allende en el Cementerio General de Santiago.

 

«No necesitamos ceremonias oficiales para recordar la historia»

Bajo la consigna «Democracia Siempre» y acompañado por familiares del exmandatario —como la exministra de Defensa Maya Fernández y la exsenadora Isabel Allende—, más de un centenar de autoridades de la oposición, organizaciones sociales y jóvenes se autoconvocaron en el camposanto. En una fría mañana en la capital chilena, Boric cuestionó con dureza la postura del Gobierno: «En tiempos en donde la memoria se intenta silenciar, en donde hay quienes ratifican que lo mejor es dar vuelta la página y olvidar, hay un pueblo que siempre va a decir a eso que no. No necesitamos ceremonias oficiales para recordar la historia», aseveró ante una multitud que portaba banderas del Partido Socialista y del Partido Comunista.
 
Así se llevaban a Salvador Allende en el inicio del Plan Cóndor de la CIA
Así se llevaban a Salvador Allende en el inicio del Plan Cóndor de la CIA
Por su parte, la exsenadora Isabel Allende profundizó en la vigencia de la fecha frente a los cuestionamientos de sectores oficialistas que acusan a la centroizquierda de anclarse en el pasado. «Un país sin memoria no tiene futuro. La memoria no solo significa dignificar a las víctimas, sino saber lo que pasó y proyectarnos a una sociedad que nunca más deba ocupar la violencia para resolver cualquier división política», sostuvo.

La trastienda del quiebre y el eco internacional

La jornada evoca los detalles de una asonada que culminó con el quiebre de la vía chilena al socialismo, impulsada por el primer presidente de esa extracción elegido por el voto popular en América Latina. Aquella mañana de martes, tras conocerse el alzamiento de la Armada en Valparaíso y la adhesión de los comandantes de las demás fuerzas, Salvador Allende ingresó al Palacio de La Moneda para resistir. Cerca del mediodía, aviones Hawker Hunter bombardearon la sede de gobierno y, desde los micrófonos de radios afines, el mandatario pronunció su último mensaje antes de ser hallado sin vida en el salón principal.

 

Mientras el escenario local concentra las tensiones políticas, el aniversario resonó también en el plano internacional. Comunidades de chilenos expatriados y organizaciones sociales desplegaron actos en ciudades como Barcelona, Valencia, Leganés, Berlín, Bruselas y París. Asimismo, en el marco del 41° Festival del Cine Ibero-Latino Americano de Trieste, en Italia, se otorgó el Premio Salvador Allende al cantautor y poeta catalán Joan Manuel Serrat, en reconocimiento a su trayectoria y su compromiso con los derechos humanos en América Latina.
Bombardeo a la Casa de la Moneda
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