El rincón de Irlanda que se tiñe de celeste y blanco para venerar a un prócer argentino 🇦🇷🇮🇪
A miles de kilómetros de Buenos Aires, el pequeño pueblo de Foxford mantiene un vínculo inquebrantable con nuestro país. Cada año, sus calles se llenan de banderas, empanadas y tango para homenajear a su hijo pródigo: el Almirante Guillermo Brown. La historia de una conexión que excede las fronteras.
Enclavado en el agreste y verde oeste de Irlanda, más precisamente en el condado de Mayo, existe un poblado donde ser argentino es sinónimo de localía absoluta. En Foxford, una pintoresca localidad de apenas 1.500 habitantes, la bandera celeste y blanca no es una extravagancia turística, sino un símbolo de identidad y orgullo compartido. ¿El motivo que une a estas tierras tan distantes? Allí, hace casi dos siglos y medio, nació el hombre destinado a forjar la Armada Argentina y convertirse en un baluarte fundamental de nuestra independencia: el Almirante Guillermo Brown.
La figura de este histórico marino tejió un puente invisible pero indestructible entre dos naciones separadas por más de 11.000 kilómetros de océano. Una conexión profunda que cobra vida de manera espectacular cada año, cuando el pueblo entero altera su rutina y se transforma en una verdadera “mini Argentina” para celebrar, con profunda devoción, el legado de su héroe transatlántico.
Un descubrimiento personal que cruzó el océano
La historia de esta peculiar hermandad llegó a la Argentina a través de la experiencia personal de Juan José Marco, un reconocido actor, director y coreógrafo santafesino. Su vínculo con Foxford nació de la forma más genuina: por amor. Su marido, el irlandés Liam Phelan, proviene de una familia radicada a escasos kilómetros del histórico pueblo natal de Brown.
“Visité Foxford por primera vez hace dos años, cuando viajé para que Liam me presentara a sus padres. Ellos viven a 30 kilómetros de allí, así que fuimos de paseo e hicimos un recorrido que permite conocer la incidencia que tiene el marino para esa localidad”, relata Juan José sobre aquel viaje revelador.
Lo que presenció en esa travesía lo dejó atónito y superó cualquier expectativa. En el interior de un típico pub irlandés, donde el imaginario dictaría encontrar únicamente tréboles, duendes y cerveza negra, se topó con una camiseta del Club Almirante Brown cuidadosamente colgada y enmarcada en la pared principal.
“La camiseta pertenecía a una edición especial del club argentino que llevaba la imagen del Almirante. Cuando me puse a sacar fotos, rápidamente llamé la atención de quienes estaban allí y enseguida me preguntaron si era argentino”, recuerda el santafesino, quien, envuelto en la hospitalidad local, terminó invitado detrás de la barra saboreando una cerveza tirada mientras charlaba con los lugareños.
Para los vecinos de Foxford, el vínculo con Sudamérica es algo de todos los días. Saben a la perfección de la existencia del partido bonaerense que lleva el nombre de su prócer y conocen las innumerables avenidas, calles y plazas que lo homenajean a lo largo y ancho de todo el territorio argentino.
El “Día Argentino”: empanadas, mates y la Virgen de Luján
El fervor por esta hermandad alcanza su punto máximo durante el mes de junio. En torno al día 22, fecha exacta del nacimiento de Brown, Foxford tira la casa por la ventana y celebra su ansiado “Día Argentino”. Este año, por una emotiva casualidad del calendario, el evento central coincidió de lleno con el 20 de junio, nuestro Día de la Bandera, potenciando aún más los festejos.
La festividad es una amalgama cultural fascinante y atípica. Las jornadas de homenaje comienzan con una solemne misa en la iglesia local, la cual está sorprendentemente custodiada por una imagen de la Virgen de Luján, patrona de la Argentina. Luego del acto religioso, una procesión cívica se traslada caminando hasta el centro neurálgico del pueblo, donde flamea de manera permanente una bandera argentina junto al busto de Guillermo Brown.
“Participaron representantes diplomáticos, entre los que estaba la flamante Embajadora de Irlanda en la Argentina, Olive Maria Hempenstall, y la Embajadora Argentina en Irlanda, Ana Laura Cachaza. También hubo autoridades locales y miembros de la Admiral Brown Society, la organización que mantiene viva la historia del marino en Foxford”, detalló Juan José sobre el acto protocolar que tuvo lugar en el paseo homónimo, a la vera del río Moy.
Pero la verdadera fiesta se desata una vez que terminan los discursos oficiales. El “Hall del Almirante Brown” transmuta en un rincón porteño: en las mesas no faltan el mate humeante, las empanadas caseras, los infaltables alfajores y, por supuesto, el inconfundible compás del tango. Este año, el festejo rompió todos los récords de asistencia, reuniendo a unas 350 personas, en gran parte gracias a la explosiva viralización de los videos que Juan José publicó en sus redes sociales contando esta increíble y desconocida historia.
El fanatismo de los irlandeses por nuestra cultura llega a niveles verdaderamente insospechados. Un ejemplo claro se vivió durante el Mundial de Qatar 2022, cuando las calles de Foxford se pintaron íntegramente de celeste y blanco, con caravanas, bocinazos y festejos al unísono por cada triunfo de la “Scaloneta”. “Toda gente de Irlanda, fanáticos de Argentina”, describe Marco, aún sorprendido por el nivel de pasión futbolera.
El hombre detrás del prócer: un musical en camino
La profunda inmersión de Juan José en la historia de Brown no quedó reducida a una simple anécdota de viaje vacacional. Fascinado por los férreos valores y la rica humanidad del prócer, el artista santafesino y su marido decidieron ir un paso más allá y se embarcaron en un ambicioso proyecto teatral: “Liam, el musical”.
El propio nombre de la obra es toda una declaración de principios y un homenaje a su tierra natal. “William Brown era el nombre por el que se conoció al almirante en inglés, mientras que Liam corresponde al nombre irlandés. En Argentina, William fue traducido como Guillermo. Por eso, decidimos recuperar el nombre Liam como una forma de reivindicar sus raíces irlandesas”, explica Juan José sobre el proceso creativo.
La superproducción, que tiene previsto su gran estreno en los teatros de Buenos Aires para abril de 2027, buscará mostrar “al hombre detrás del héroe”. La trama promete entrelazar sus temores más íntimos, los recuerdos de su infancia en Irlanda y su épica victoria en la histórica Batalla de Martín García en 1814, el hito militar que consolidó definitivamente el poder naval patriota en el Río de la Plata.
Mientras la obra toma forma en los escenarios de Argentina, a 11.000 kilómetros de distancia, un pedazo de nuestro país sigue latiendo con fuerza en el corazón verde de Irlanda. Una bandera celeste y blanca que nos recuerda, día a día, que a veces los héroes más grandes son aquellos capaces de unir para siempre dos mundos diferentes.