El programa de rugby que nació en la Unidad 48 de San Martín sigue rompiendo barreras. Tras el reciente estreno de su serie en Disney+ y la publicación de un libro con historias en primera persona, la fundación liderada por “Coco” Oderigo consolida su modelo de reinserción con la histórica creación del primer club de rugby para exconvictos fuera del sistema penitenciario en Boulogne, un paso clave que promete reducir drásticamente los índices delictivos.
Lo que comenzó en 2009 como la utopía solitaria de un abogado penalista decidido a cambiar la realidad carcelaria, hoy es un fenómeno internacional con cifras de éxito comprobables. Los Espartanos, el revolucionario programa de reinserción a través del rugby fundado por Eduardo “Coco” Oderigo, atraviesa su momento de mayor expansión. El modelo, que logró reducir las tasas de reincidencia delictiva del 32% al 7% entre sus participantes, trasciende ahora los muros de las prisiones con tres hitos que marcan su consolidación definitiva en la sociedad civil.
Un club propio para construir el “después”
El desafío más complejo para las personas privadas de la libertad comienza el día que se abren las rejas. Conscientes de esa fragilidad, la Fundación Espartanos logró concretar un sueño histórico: la creación de “Espartanos Rugby Club”, el primer predio deportivo para exconvictos fuera del sistema penitenciario.
A través de la Resolución 3321/25, la Suprema Corte de Justicia bonaerense (SCBA) oficializó a fines de 2025 la cesión de un predio ubicado en Bernardo de Irigoyen 2757, en Boulogne (San Isidro). Este espacio funcionará como un puente vital entre la disciplina adquirida en la cárcel y la vida en libertad. “Será un espacio seguro donde no sólo se practicará deporte, también buscamos brindar actividades educativas y formativas e involucrar más a las familias. Es la posibilidad de acompañarlos justamente en el momento más sensible”, explicó Dolores Irigoin, directora ejecutiva de la fundación.
La medida cuenta con un fuerte respaldo institucional. Durante el acto de instrumentación —que contó con la presencia de la presidenta de la SCBA, Hilda Kogan, el vicepresidente Sergio Gabriel Torres y el ministro de Justicia provincial, Juan Martín Mena—, la Corte ordenó, mediante la Resolución 3320/25, informar a todos los magistrados penales sobre el programa para agilizar los traslados y facilitar la participación de internos en las actividades.
Las historias detrás del milagro
El impacto transformador del “Modelo Espartano” —que no se limita al deporte, sino que incluye educación y valores como la espiritualidad y el trabajo— quedó plasmado recientemente en el libro Espartanos Reescribiendo historias. Esta obra, que reúne testimonios en primera persona, fue el eje del cierre de un ciclo de entrevistas en el que Oderigo compartió panel con el reconocido periodista Carlos Roberts, quien admitió sumarse al proyecto porque “es el único tema que toco como periodista en el que creo sin reservas”.
Allí se expusieron historias que sintetizan la apuesta de la fundación. Está el caso de “Baracus”, capitán del equipo en la Unidad 48, quien tras 14 años detenido y a meses de recuperar su libertad, aseguró haberse “llenado de herramientas para no equivocarse más”. O el de Zaira, detenida desde hace ocho años, para quien el programa significó un espacio de reconstrucción personal que coronó con el ansiado reencuentro y abrazo con su padre tras siete años sin contacto.
Del barro de San Martín a la pantalla global
La mística del equipo no pasó desapercibida para la industria del entretenimiento. Hace unos meses, Disney+ estrenó la serie “Espartanos, una historia real”, una ficción de ocho episodios que narra los orígenes del equipo en la cárcel de máxima seguridad de San Martín.
Protagonizada por Guillermo Pfening en el rol de “Coco” Oderigo y con un elenco que incluye a Pablo Rago y Juana Viale, la serie está basada en el libro No permanecer caído de Federico Gallardo. Para otorgarle mayor realismo, el director Sebastián Pivotto no solo filmó en la propia Unidad 48, sino que integró al rodaje a verdaderos exjugadores del programa. Además, el ex Puma Agustín Pichot ofició como productor ejecutivo, mientras que figuras de la selección de rugby como Juan Leguizamón y Javier Ortega Desio realizaron apariciones en la serie.
El fenómeno Espartanos demuestra que la empatía, el trabajo en equipo y el esfuerzo físico pueden desarmar los prejuicios del sistema penitenciario. Lo que nació en un penal bonaerense hoy se replica en 68 unidades de países tan diversos como Chile, El Salvador, España y Kenia. Con su llegada al streaming, la publicación de un libro y el histórico club en Boulogne, los Espartanos confirman su victoria más importante: demostrar que, sin importar cuán adverso sea el contexto, siempre es posible volver a empezar