Juan Luchilo, gerente general de Cammesa, trazó una hoja de ruta clara para el futuro del sistema eléctrico nacional: ir hacia una matriz “lo más full gas posible”. En el marco del Renewables y Electricity Day organizado por EconoJournal, el funcionario detalló la visión de la compañía para asegurar el abastecimiento, destacando el rol fundamental de Vaca Muerta, la necesidad de expandir la red de transporte y la utilidad de las baterías de almacenamiento como una solución a corto y mediano plazo.
Vaca Muerta: El motor del sistema
Luchilo fue categórico al afirmar que la abundancia de recursos en Vaca Muerta debe ser aprovechada al máximo. “Desde el momento que se establece que Vaca Muerta es una fuente infinita de gas, hay que poner generación en boca de pozo y líneas de transporte”, enfatizó. Si bien reconoció que este proceso “no se puede hacer a cualquier costo ni de un día para el otro”, insistió en que el desarrollo de la infraestructura de transporte es clave para evacuar la energía generada en la Cuenca Neuquina.
El titular de Cammesa señaló que los ciclos combinados instalados en el Comahue son los únicos con “porcentaje de uso superiores al 80% al 90% anual”, lo que demuestra la eficiencia de generar energía cerca de la fuente de gas. “Hay mucha capacidad disponible en la línea de transporte para llenarla con energía de base”, añadió.
Las baterías: Un puente necesario
Ante la demora y el costo que implica la construcción de nuevas líneas de alta tensión, Luchilo destacó el rol de las baterías de almacenamiento. “Las baterías de 4 o 5 horas de almacenamiento son el producto que necesita Argentina para el tipo de demanda que tiene”, aseguró. Estas baterías, explicó, “representan un puente hasta que se resuelvan las ampliaciones de transporte en alta tensión capaces de sumar capacidad”.
Además, el gerente general de Cammesa resaltó que las baterías permiten evitar los altos costos de la generación térmica de punta, como ocurre en otros países. “La referencia de Brasil es lo que no hay que hacer”, advirtió Luchilo, criticando las licitaciones por grandes volúmenes de potencia térmica que convalidan precios muy altos con un factor de utilización bajo. “Por suerte, las baterías nos dieron una oportunidad de zafar de esos costos”, celebró.
Generación: Un escenario mejor que en 2016
Al ser consultado sobre la posibilidad de enfrentar problemas de generación similares a los de 2016, Luchilo se mostró optimista. “No está tan complicado”, afirmó, argumentando que en la actualidad “tenemos gas por todos lados” y “tenemos energía y tenemos la posibilidad de cubrir esa demanda de energía, tanto con nuevos proyectos renovables, que se hacen rápido, como con generación ociosa”.
El funcionario destacó el impacto positivo de la “incorporación de gas en forma masiva”, gracias al gasoducto Perito Moreno (ex Néstor Kirchner) y la próxima ampliación de TGS, lo que permitirá ir a un sistema “mucho más adaptado” para enfrentar los inviernos.
Señales de precios y nuevos contratos
Luchilo también abordó el vencimiento de los contratos de la resolución 21 y el nuevo esquema bajo la resolución 400. “Por default, todo contrato que cae va para la resolución 400, en el régimen del mercado a término y mercado spot”, explicó.
En cuanto a las señales de precios para nuevas inversiones, el gerente general de Cammesa consideró que “algunos productos con las reglas de la 400 son competitivos”, como las renovables y la cogeneración. Para otras tecnologías, señaló la importancia del “mecanismo del servicio de reserva confiabilidad adicional”, diseñado para incentivar inversiones en función de los requerimientos de capital de cada tecnología.
El atractivo de los proyectos híbridos
Finalmente, Luchilo expresó su entusiasmo por los proyectos híbridos, que combinan generación renovable (especialmente solar) con almacenamiento. “A mi entender, los productos híbridos son de lo más interesante que puede venir en esta etapa”, afirmó, destacando su capacidad para proveer “potencia firme” y funcionar como un “puente de mejora de capacidad de nodos de la red”.