Expectativas inciertas y la sombra de OCA
Sobre el futuro, Franco expresó escepticismo. “La verdad que no tenemos como mucha expectativa teniendo en cuenta el nivel de impunidad con el que se maneja la empresa”, dijo, y agregó que ahora el desafío es verificar si los trabajadores figuran como acreedores en el expediente judicial.
El tripulante despedido adelantó además una preocupación que circula entre los afectados: la posible transición de Flybondi hacia la marca OCA. “Flybondi, si bien anuncia que se está reestructurando, no va a volver como tal marca. En Ezeiza ya hay vehículos que eran de Flybondi, de rampa, colectivos con los que se transportaba a los pasajeros desde las terminales a los aviones, que están ploteados ya con la marca OCA“, señaló, aunque precisó que se trata de una lectura del situation actual, no de un anuncio oficial.
El camino judicial que se abre
Con la presentación en concurso, Flybondi busca congelar la deuda a la fecha de inicio para abrir un proceso de renegociación y quita. Se espera que cuando se abra formalmente el proceso se presenten los acreedores, incluidos los más de 1.000 extrabajadores que no cobraron indemnizaciones y retiros voluntarios homologados por el Servicio de Conciliación Laboral Obligatoria (Seclo).
Uno de los principales desafíos de la compañía será acreditar las condiciones necesarias para sostener su actividad durante el proceso concursal, especialmente porque lleva casi dos meses sin operar y su página web ha estado intermitentemente fuera de servicio, lo que afecta tanto la venta de tickets como la gestión de reservas.
Flybondi conserva actualmente tres aeronaves en el país sin operar, mientras que las otras diez fueron devueltas a sus lessors. La empresa no cuenta con inmuebles ni activos de gran valor que pueda usar para negociar y pagar sus deudas, según confirmaron fuentes judiciales.
¿Qué sigue para los afectados?
Mientras el juzgado evalúa la apertura formal del concurso de acreedores, los extrabajadores continúan sin cobrar y los pasajeros afectados por cancelaciones siguen a la espera de reembolsos que, según Failbondi, no se realizaron desde enero. Franco resumió la situación con una frase que refleja el clima entre los afectados: “Es una situación muy dramática. Hay mucha gente que todavía no ha podido conseguir trabajo”.
El expediente judicial definirá en las próximas semanas si los créditos laborales tienen prioridad en la reestructuración y qué destino tendrá una marca que hace un año dominaba el 17% del mercado de cabotaje y hoy opera apenas el 0,1%.