Virginia Gallardo Impulsa un Plan para Castigar con Más Fuerza los Abusos Sexuales

La diputada Virginia Gallardo presentó un proyecto multipartidario para endurecer las penas por delitos contra la integridad sexual. La iniciativa extiende la prescripción de causas hasta 15 años y aumenta considerablemente las condenas en todas las tipificaciones de abuso.

Virginia Gallardo, Diputada Nacional. Foto: Web

Cambios Clave en las Condenas y Plazos Extendidos para Buscar Justicia

La Cámara de Diputados se prepara para debatir un contundente retoque al Código Penal argentino. Impulsada por la legisladora correntina Virginia Gallardo, la iniciativa oficialista busca aplicar un fuerte incremento en las escalas de prisión para quienes cometan agresiones contra la integridad sexual, al tiempo que estira los márgenes temporales para que estas causas no expiren sin sentencia. La propuesta ingresó al Congreso con un respaldo político diverso y ya tiene luz verde para su discusión prioritaria en la Comisión de Legislación Penal, encabezada por la cordobesa Laura Rodríguez Machado.

El eje central de la reforma apunta a alargar la prescripción de las causas, fijando un techo de hasta 15 años para que la Justicia pueda perseguir penalmente a los agresores, superando el límite de 12 que rige en la actualidad. Asimismo, el borrador endurece las sanciones en todo el abanico de agresiones: la figura simple ascenderá a un rango de 1 a 6 años de cárcel cuando la víctima no alcance los 13 años de edad; el sometimiento gravemente ultrajante se castigará con 4 a 12 años de prisión; y en aquellos expedientes donde se compruebe acceso carnal o violación, la escala punitiva trepará de 6 a 20 años de reclusión, alcanzando un máximo de 22 años si concurren agravantes de extrema gravedad.

Protección en la Adolescencia y un Consenso Transversal entre Bloques

Un capítulo novedoso de la normativa se enfoca en las relaciones complejas donde intervienen menores de entre 13 y 16 años. En los escenarios en que se acredite un vínculo asimétrico de poder, jerarquía o madurez, las condenas actuales de 3 a 6 años quedarán obsoletas, pasando a un esquema mucho más severo de 6 a 10 años de pena efectiva. Del mismo modo, el proyecto agrava el castigo (de 3 a 10 años de prisión) en aquellos ataques ejecutados por familiares, tutores, autoridades educativas o personal de las fuerzas de seguridad, penalizando el abuso de confianza y la posición de autoridad.

Más allá del impulso de La Libertad Avanza a través de firmas como las de Giselle Castelnuovo, Johanna Longo, Gladys Humenuk y Gabriela Flores, el texto consiguió un ágil consenso multipartidario en el recinto. Entre las firmantes destacan la radical Pamela Verasay, Carolina Basualdo (Provincias Unidas), Nancy Picón Martínez (Producción y Trabajo) y la tucumana Gladys Medina. Al fundamentar el proyecto, Gallardo remarcó la importancia de equiparar los castigos con el daño real sufrido por las víctimas, subrayando la urgencia de evitar que las demoras de los tribunales se transformen en un pase libre a la impunidad para los agresores.

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