El FBI detuvo a un ingeniero de OpenAI por ocultar un micrófono cifrado en la sala de ejecutivos en San Francisco. La empresa identificó al sospechoso usando sus propios modelos de inteligencia artificial y descartó el robo de código fuente.
El FBI detuvo a un ingeniero de OpenAI por ocultar un micrófono cifrado en la sala de ejecutivos en San Francisco. La empresa identificó al sospechoso usando sus propios modelos de inteligencia artificial y descartó el robo de código fuente.

Un verdadero escándalo de espionaje corporativo sacude al corazón de la inteligencia artificial. Las autoridades federales norteamericanas formalizaron la detención de un profesional técnico que se desempeñaba en las filas de OpenAI, acusado de montar un operativo de escucha clandestina en la mismísima sala de reuniones ejecutivas de la firma. El hombre, identificado como Abdulrahman Alfozan y de ciudadanía saudí, habría logrado esconder un aparato de grabación con el claro objetivo de interceptar debates estratégicos de altísimo nivel técnico y comercial sobre lo que en el ámbito gubernamental denominan tecnología de superinteligencia.
El hallazgo del dispositivo se produjo a finales de septiembre en la sede central de la compañía en San Francisco. La maniobra fue al descubierto cuando los equipos de seguridad interna inspeccionaron un televisor ubicado dentro de una sala restringida a la directiva y detectaron un artefacto con información cifrada, insólitamente envuelto en papel higiénico y conectado a una entrada USB. El acusado, quien había desembarcado en el equipo de ingeniería a mediados de 2025, fue despedido de inmediato y quedó bajo custodia policial a los pocos días, enfrentando ahora un complejo panorama judicial en los tribunales federales de Manhattan.

La investigación interna desarrollada por los expertos en ciberseguridad de la firma tuvo un matiz sumamente tecnológico. De acuerdo con información divulgada por El País, la compañía apeló a sus propios modelos de inteligencia artificial para analizar el hardware encontrado, descifrar la arquitectura del aparato y rastrear el origen de las pistas hasta individualizar al sospechoso. Ciertamente, las cámaras de videovigilancia terminaron por acorralar al sospechoso, mostrándolo merodeando la sala reservada y manipulando la pantalla donde se ocultaba el micrófono.
Pocos días después de encontrar el primer artefacto, la seguridad corporativa dio con una mochila abandonada por Alfozan que albergaba su documentación personal y un segundo micrófono de similares características. Para colmo de males para la defensa, las autoridades descubrieron que un chatbot vinculado a su entorno familiar había registrado consultas precisas sobre el funcionamiento de aparatos de audio idénticos al secuestrado. A pesar de la gravedad del episodio, los voceros del gigante tecnológico remarcaron que no existen evidencias de filtración o robo de códigos fuente, algoritmos base o registros confidenciales de los usuarios.
La intervención del FBI y del Departamento de Justicia excede largamente un pleito entre particulares o una disputa industrial estándar. El caso se encuadró dentro del marco del Memorando Presidencial de Seguridad Nacional (NSPM-11), una directiva oficial orientada a garantizar el liderazgo tecnológico de Estados Unidos frente a competidores extranjeros y potencias rivales. La fiscalía remarcó que las conversaciones interceptadas abarcaban alianzas comerciales con el Estado, desarrollos de propiedad intelectual y proyecciones del mapa de productos que la empresa planea lanzar al mercado.
El desenlace judicial de Alfozan se vislumbra severo de comprobarse su culpabilidad en el proceso penal. De ser condenado por los cargos en curso, el exingeniero se expone a una pena de hasta cinco años tras las rejas, sumada a una reparación económica considerable y varios años de libertad bajo supervisión. La causa enciende los focos sobre la vulnerabilidad interna en las empresas de tecnología, donde la carrera por el dominio de la inteligencia artificial transforma a sus oficinas en centros de altísimo riesgo geopolítico.
El Pincha recibe esta noche al Mengao en la ida de las semifinales de la Copa Libertadores, pero sufrió un duro revés de último momento: la Confederación rechazó la inscripción del flamante refuerzo. El club platense apelará ante el TAS.
Los títulos soberanos perdieron un 0,7% promedio, empujando al indicador de JP Morgan a su nivel más alto del mes. En el plano local, el Tesoro logró un rollover del 136% extendiendo vencimientos, mientras que el crudo global retrocede ante posibles medidas de flexibilización por parte de Estados Unidos.
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Al menos 27 alumnos y una docente murieron tras el colapso del techo de una escuela privada en Peshawar, Pakistán. Las autoridades detuvieron al dueño del establecimiento por fallas estructurales, mientras los rescatistas continúan la búsqueda entre los escombros.
Nicolás Maduro y Cilia Flores comparecen hoy ante un tribunal de Nueva York por una ampliación de cargos por torturas y represión cometidas entre 1999 y 2025. La defensa adelantó que la pareja presidencial se declarará no culpable.
El peronismo y bloques opositores fracasaron en su intento de reunir quórum en Diputados para rechazar el DNU 70/2023. El oficialismo logró desactivar la sesión apoyado en el PRO, la UCR y sectores provinciales, blindando el decreto de Javier Milei.
Será sometido este jueves a una intervención quirúrgica en el Hospital José Ramón Vidal de la ciudad de Corrientes.
Solo 2 de cada 10 jóvenes argentinos de 15 años cursan la secundaria a tiempo y con aprendizajes básicos en Lengua y Matemática. Pese a un 97% de asistencia, el país cayó al séptimo lugar regional según Argentinos por la Educación.