El misterio por la desaparición de Nancy Estela Godoy (52) sumó este martes un capítulo inquietante y polémico. En las últimas horas, trascendió que Ernesto Ezequiel Bordón, uno de los peones rurales detenidos en el marco de la investigación, declaró ante la Policía de Corrientes que la docente rural fue asesinada y que su cuerpo habría sido arrojado a un bañado cercano a la Escuela Rural N° 626.
No obstante, la supuesta confesión quedó automáticamente envuelta en dudas tras la contundente intervención de su abogado, Norberto Codazzi. El letrado reconoció la existencia de la declaración de su cliente, pero denunció que carece de total validez legal dado que el hombre fue brutalmente torturado por los efectivos policiales para que hablara.
“Fue torturado para que cuente lo que sabe, y en medio de la desesperación elaboró una teoría de que a la docente la asesinaron”, aseguró Codazzi en diálogo con medios nacionales, antes de ingresar por segunda vez a la comisaría de Esquina para reunirse con el peón. Según el crudo relato del defensor, Bordón “fue llevado a un lugar que no sabe dónde queda, fue maniatado, golpeado y arrastrado con la cincha de un caballo por el barro”.
El peón se encuentra formalmente arrestado por “falso testimonio” y “entorpecimiento de la investigación” por orden del fiscal Javier Mosquera, pero aún no pesa sobre él una imputación directa por la desaparición o presunto homicidio de Godoy.
Para desestimar los dichos incriminatorios, la defensa se apoyó en los testimonios de los familiares del detenido, quienes alertaron que el hombre es analfabeto, no sabe ubicarse en tiempo y espacio y padecería un grado de retraso mental que le provoca tartamudeo e incoherencias ante situaciones de estrés extremo. “Me entrevisté con él y no sabe nada. A Nancy la conoce de vista, pero no tiene relación. Dijo que la asesinaron en una situación de presión y para evitar que lo sigan torturando”, remarcó Codazzi, quien adelantó que pedirá la intervención del cuerpo de psicología forense para determinar la capacidad intelectual de Bordón.
El foco en “El Curupí”
En medio de las denuncias cruzadas, Codazzi también le apuntó a la dirección que lleva la pesquisa y les exigió a los fiscales Mosquera y María Andrea González —quien se sumó a la causa en las últimas horas— que amplíen el rango de sospechas hacia los propietarios de los campos aledaños.
“Así como se investigó a los peones, ¿por qué no se investigó a los patrones? Yo creo que el punto cero está en la estancia El Curupí. La estancia guarda un secreto en el que hay que concentrarse“, disparó el abogado.
La reconstrucción de los hechos
Godoy fue vista por última vez el 6 de octubre cuando partió hacia la escuela del paraje El Malezal. La reconstrucción judicial sostiene que fue trasladada primero hasta el casco de la estancia El Curupí y, desde allí, continuó a caballo durante dos horas en compañía de otra mujer.
Su último contacto comprobado data del 7 de octubre por la noche, cuando intercambió mensajes con su hijo. Días después, el 14 y 15 de octubre, vecinos y pobladores de la zona se acercaron al establecimiento y notaron la ausencia de la docente. Al inspeccionar el lugar, la policía halló su equipo de mate y algo de ropa, pero notó el sugestivo faltante de su teléfono celular y su bolso personal.
Actualmente, un contingente de 90 efectivos policiales realiza rastrillajes exhaustivos con drones, perros especializados y caballos en las zonas anegadas y de difícil acceso del departamento de Esquina.