Posturas encontradas y líneas rojas
El portavoz de la cancillería iraní, Esmaeil Baghaei, enfatizó que Teherán acudió a la cita con “máxima seriedad”. La propuesta iraní incluye límites al enriquecimiento de uranio para asegurar que el programa nuclear mantenga fines civiles.
No obstante, Ebrahim Azizi, presidente del Comité de Seguridad Nacional del Parlamento iraní, aclaró que el enriquecimiento no se detendrá totalmente y que las estrategias de defensa permanecen inalterables.
Por su parte, la administración de Donald Trump mantiene una postura de máxima presión. El secretario de Estado, Marco Rubio, señaló que la negativa de Irán a discutir su programa de misiles balísticos representa un obstáculo crítico para cualquier resolución duradera.
Washington exige que cualquier pacto sea indefinido y abarque la seguridad regional, condiciones que Irán ha rechazado previamente.
El factor del despliegue naval
Mientras las conversaciones avanzan en el complejo diplomático de Omán, el portaaviones USS Gerald R. Ford se dirige hacia las costas de Haifa, en Israel.
Este movimiento militar, junto con el despliegue de aviones F-22 en la región, refuerza la advertencia de Trump sobre posibles ataques a instalaciones nucleares si la diplomacia fracasa.