La UTA anunció medidas de fuerza para el jueves

Retención de tareas en el AMBA afectará el servicio desde la medianoche por falta de pago de haberes de marzo. El gremio activará la medida en empresas deudoras, en medio de frecuencias reducidas y retrasos en subsidios estatales.

Usuarios esperan colectivos en el AMBA ante inminente retención de tareas. Foto: NA.

La Unión Tranviarios Automotor (UTA) confirmó que este jueves 9 de abril comenzará una retención de tareas en diversas líneas de colectivos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). La decisión se tomó tras cumplirse el cuarto día hábil del mes sin que los trabajadores de algunas empresas percibieran la totalidad de sus sueldos correspondientes a marzo.

Desde el sindicato explicaron que la medida de autotutela se aplicará de forma selectiva. Esto significa que solo se verán afectados los servicios de las compañías que mantengan deudas salariales con sus choferes. El gremio vinculó esta situación a la reducción de frecuencias que los empresarios implementaron recientemente, la cual alcanzó hasta un 30% en algunos sectores.

Tensión por subsidios y servicios

La Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA) reconoció las dificultades operativas, pero atribuyó la crisis a la falta de giro de subsidios nacionales y provinciales.

Según los empresarios, la merma en la circulación de unidades no respondió a una decisión gremial, sino a una “racionalización técnica” forzada por la carencia de fondos para adquirir insumos básicos como el gasoil.

Sin embargo, el panorama para el jueves presenta matices. La cámara empresaria informó que líneas como la 64, 65 y 151 funcionaron con normalidad y que otras 33 jurisdicciones nacionales y provinciales iniciarán un proceso de normalización. Este avance se debe a que parte de los fondos adeudados por el Estado ingresaron en las últimas horas del miércoles.

Impacto en los trabajadores y usuarios

El comunicado de la UTA denunció que la baja en la frecuencia de los colectivos generó situaciones de hostilidad hacia los conductores por parte de pasajeros afectados. “Nosotros queremos cobrar los sueldos y defenderemos los puestos de trabajo“, señalaron desde la entidad, remarcando que la falta de recursos del sector transporte está derivando en un clima de inseguridad para sus representados.

La situación permanece dinámica, ya que la reactivación total de los servicios depende de que cada empresa acredite los fondos en las cuentas de los empleados. La incertidumbre afecta a miles de usuarios que, al inicio de la jornada, podrían encontrarse con una oferta de transporte desigual según la línea que utilicen habitualmente.

¿Logrará el ingreso de nuevos subsidios destrabar el conflicto en su totalidad antes del inicio de la jornada laboral? La resolución del conflicto parece quedar sujeta a la agilidad de las transacciones bancarias entre el Estado, las empresas y los trabajadores.

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