La economía mundial ha ingresado en una zona de turbulencias profundas. Así lo describió Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), durante el inicio de las Reuniones de Primavera. La economista búlgara alertó que la escalada militar en Medio Oriente dejó de ser una preocupación regional para transformarse en un factor de desestabilización global, reduciendo drásticamente los flujos de petróleo y Gas Natural Licuado (GNL) y elevando los costos de la energía a niveles críticos.
Georgieva definió la situación actual como un “choque de oferta grande, global y asimétrico”. Según su diagnóstico, el impacto es especialmente devastador para el 80% de los países del mundo que son importadores netos de crudo. En particular, señaló que las economías del África subsahariana y los pequeños estados insulares están soportando la mayor parte de esta conmoción, lo que podría derivar en una crisis de deuda y seguridad alimentaria debido al encarecimiento de los fertilizantes y el transporte de granos.
El factor Ormuz y la sombra de la inflación
El panorama descrito por el FMI coincide con la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de ordenar el bloqueo naval del Estrecho de Ormuz. Esta medida, tomada tras el colapso de las negociaciones en Islamabad, ha provocado que el barril de petróleo vuelva a cruzar el umbral de los 100 dólares. Georgieva advirtió que, mientras persista esta tensión, los precios internacionales tardarán en bajar, lo que obligará a los bancos centrales a mantener tasas de interés elevadas para contener una presión inflacionaria que se resiste a ceder.
Ante este escenario, el FMI anticipa una demanda masiva de asistencia financiera. Georgieva estimó que los países más afectados requerirán préstamos de emergencia por montos que oscilan entre los 20.000 y 50.000 millones de dólares para cubrir sus brechas fiscales y evitar colapsos sistémicos.
IA y riesgos cibernéticos: los nuevos frentes
Uno de los puntos más novedosos de su advertencia fue el vínculo entre la crisis energética y el futuro de la Inteligencia Artificial (IA). Georgieva advirtió que los sistemas de IA demandan volúmenes masivos de energía y que la inseguridad en el suministro podría frenar su desarrollo. Un encarecimiento persistente de la electricidad no solo afectaría a las industrias tradicionales, sino que podría asustar a los inversores tecnológicos y generar una nueva fuente de volatilidad en los mercados bursátiles.
Finalmente, la titular del Fondo hizo un llamado urgente a la racionalidad política para evitar decisiones que profundicen el “dolor económico”. Con la reunión de ministros de finanzas prevista para la próxima semana, el organismo buscará establecer una hoja de ruta que permita amortiguar el impacto de un conflicto que, lejos de disiparse, parece estar reconfigurando el orden monetario internacional bajo la sombra de la guerra.
Lunes: Las uniformadas al estrado
La jornada inicial pondrá el foco en el departamento de la calle Asamblea, en Parque Chacabuco. A las 9 y a las 11 de la mañana, están citadas Graciela Isabel Molina y su hija, Victoria María José Cancio. Ambas son integrantes de la Policía Federal (Molina es comisario retirada) y figuran como las personas que le prestaron 100.000 dólares a Adorni bajo una tasa del 11% anual.
La fiscalía sospecha de la capacidad de ahorro de las uniformadas para entregar semejante suma en efectivo. Por ello, el levantamiento del secreto fiscal dictado por Lijo permitirá cotejar sus declaraciones ante ARCA con los registros bancarios. La escribana del caso, Adriana Nechevenko, ya admitió que ella “acercó a las partes”, una frase que la Justicia analiza con cautela para entender la naturaleza del vínculo.
Miércoles: El misterio de las jubiladas de Caballito
A mitad de semana, la atención se trasladará al segundo frente inmobiliario: un lujoso departamento en Caballito, sobre la calle Miró. Las testigos serán Beatriz Alicia Viegas y Claudia Bibiana Sbabo, dos jubiladas que le vendieron la propiedad a Adorni por un precio sospechosamente ventajoso.
Los puntos que generan dudas en la fiscalía:
El monto pendiente: Adorni solo pagó 30.000 dólares y quedó debiendo 200.000 dólares a saldar en noviembre de 2026.
Tasa cero: La operación se realizó sin intereses, una modalidad inusual para el mercado inmobiliario actual.
El precio de oferta: Mientras que la inmobiliaria ofrecía la unidad a 340.000 dólares, las vendedoras aceptaron un trato por un valor sustancialmente menor.
La prueba tecnológica: El “Factor Celular”
A diferencia de otros testimonios, el fiscal Pollicita ha sido taxativo: las testigos deben presentarse con sus teléfonos celulares y permitir el acceso a mensajes de WhatsApp, audios, correos electrónicos e imágenes. La Justicia busca conversaciones previas que confirmen si existió una negociación real o si, como sospechan algunos investigadores, las mujeres “solo pusieron la firma”.
Este lunes no solo se juega la suerte judicial de Adorni, sino también la transparencia de un esquema de “hipotecas entre privados” que el funcionario utilizó para adquirir, en tiempo récord, propiedades en Capital y una casa en un exclusivo club de golf en Exaltación de la Cruz.