El poder adquisitivo de los trabajadores registrados en Argentina registró una nueva caída durante febrero de 2026. Según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), los salarios del sector formal aumentaron un promedio de 1,8%, quedando 1,1 puntos porcentuales por debajo del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que se ubicó en el 2,9%. Con este resultado, el salario real acumula seis meses consecutivos de retroceso frente a la evolución de los precios.
La dinámica salarial mostró una marcada disparidad según el tipo de empleador. El sector privado registrado tuvo un incremento de apenas 1,6%, siendo el segmento formal más rezagado del mes.
Por su parte, el sector público promedió una suba del 2,3%, aunque esta cifra oculta una brecha interna profunda: mientras los empleados provinciales alcanzaron un 2,9% —igualando la inflación general—, los trabajadores de la administración nacional percibieron un ajuste de solo 0,6%.
Esta diferencia refleja el impacto de las políticas de austeridad fiscal en el ámbito federal. En el primer bimestre del año, los sueldos formales sumaron un alza nominal del 3,9%, frente a una inflación acumulada del 5,9%. Si se extiende el análisis a los últimos doce meses, la pérdida del poder de compra es más pronunciada, con una suba salarial del 27,5% ante un IPC que escaló el 33,1% en el mismo período.