La Ciencia explica por qué los perros inclinan la cabeza

Investigaciones revelan que el movimiento lateral optimiza la audición y visión canina, aunque médicos advierten que la persistencia del gesto es síntoma de infecciones o problemas de equilibrio graves.

Perros inclinan cabeza. Foto: Purina.

Especialistas en comportamiento animal analizan los motivos por los cuales los canes realizan este movimiento característico. Aunque la percepción popular asocia el gesto con la empatía o la ternura, las investigaciones sugieren razones vinculadas a la anatomía y la optimización de los sentidos.

Capacidad auditiva y visual

Los perros poseen la capacidad de percibir frecuencias entre dos y tres veces más altas que el ser humano. Cuando un ejemplar mueve su cabeza lateralmente, busca descifrar el origen exacto de un ruido o captar inflexiones específicas en la voz de sus dueños. Este ajuste permite procesar palabras clave y tonos que el animal asocia con estímulos positivos.

Por otra parte, la visión desempeña un rol relevante en este hábito. Razas con hocicos prominentes, como los galgos, suelen realizar esta acción para compensar la obstrucción visual que genera su propio cuerpo. No obstante, estudios señalan que el 50% de las razas braquicéfalas, o de cara plana, también presentan esta conducta, lo que impide establecer la visión como causa única.

El factor del refuerzo

El aprendizaje social constituye otra explicación probada. Los propietarios suelen responder con afecto, premios o atención ante este gesto. Al recibir un estímulo positivo, el can integra el movimiento como una herramienta para obtener beneficios.

Con el tiempo, la acción deja de ser puramente instintiva para transformarse en una conducta aprendida con fines comunicativos hacia el humano.

Alerta por signos clínicos

La persistencia de este comportamiento sin estímulos externos puede indicar problemas de salud. Las infecciones de oído generan dolor que el animal intenta mitigar mediante la inclinación constante.

Asimismo, el síndrome vestibular altera el equilibrio y se manifiesta cuando el perro mantiene una oreja pegada al suelo de forma regular, presenta desorientación o muestra náuseas.

Ante la presencia de movimientos erráticos, los médicos veterinarios recomiendan una revisión profesional. El síndrome vestibular se diferencia del gesto cotidiano por una pérdida evidente de la estabilidad, similar al vértigo humano, lo cual demanda diagnóstico clínico para descartar patologías crónicas.

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