La probabilidad de que el aparato productivo argentino ingrese en un proceso recesivo se situó en el 85% durante el mes de marzo, marcando un descenso respecto a los niveles de alarma extrema registrados anteriormente. Según el último reporte del Laboratorio de Investigaciones sobre Tecnología e Inflación de la Universidad Torcuato Di Tella, esta cifra representa un alivio frente al 99% alcanzado en enero, que supuso el techo de la serie actual. El Índice Líder de esta institución, diseñado para detectar de forma anticipada los giros en el ciclo económico mediante el análisis de variables como la producción industrial, el uso de energía y el patentamiento de vehículos, ha comenzado a reflejar una moderación en la tendencia negativa que predominó durante el segundo semestre de 2025.
Pese a esta mejora estadística, los especialistas advierten que la vulnerabilidad de la actividad local sigue siendo considerable. El indicador mostró un incremento mensual del 0,83% en marzo, consolidando la recuperación iniciada en febrero tras el desplome de enero, aunque en la medición interanual todavía se percibe un retroceso cercano al 3%. La metodología de cálculo empleada por la UTDT implica que estas variaciones se manifiesten de forma paulatina, lo que explica por qué la caída en la posibilidad de recesión es progresiva y no repentina, basándose en la estabilización de la serie tendencia-ciclo del Estimador Mensual de Actividad Económica.
Complementariamente, el Índice de Difusión, que evalúa la amplitud del crecimiento entre los distintos componentes que forman el indicador general, mostró que el 60% de las variables analizadas tuvieron un comportamiento positivo en marzo. Si bien este dato es inferior al 80% anotado en febrero, refuerza la idea de una desaceleración en el ritmo de caída. En definitiva, aunque los datos oficiales y académicos sugieren que las posibilidades de un colapso inminente han cedido terreno, el sistema económico nacional permanece en una zona de riesgo elevado, condicionado por una recuperación que todavía no logra compensar totalmente los saldos negativos del año previo.