Factores de la retracción
Representantes del sector supermercadista calificaron la situación actual como compleja y señalaron que no se observa un traspaso de clientes hacia otros canales físicos. Según explicaron fuentes del sector, la presión de los gastos fijos del hogar, como las tarifas de servicios públicos y el transporte, limitó la capacidad de compra de productos básicos.
Fernando Savore, vicepresidente de la Confederación Nacional de Almaceneros, describió el fenómeno como “compras hormiga”. Según el dirigente, los consumidores se limitan a adquirir lo estrictamente necesario para el día a día, evitando compras por impulso debido a que una parte considerable de los ingresos se destina a cubrir costos fijos inevitables.
Salarios y expectativas
El deterioro del poder adquisitivo es el factor central que explica la dinámica del mercado. Durante el primer trimestre de 2026, los incrementos salariales pactados en paritarias se ubicaron por debajo de la inflación acumulada. En marzo, mientras que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) fue del 32,6% interanual, el precio promedio de los productos de consumo masivo subió un 20,4%.
A pesar del escenario actual, la Encuesta de Tendencia de Negocios del Indec reflejó una leve mejora en las expectativas para el próximo trimestre. El 16% de los empresarios del sector prevé una recuperación de la actividad entre abril y junio, frente a un 14,7% que anticipa que la situación podría empeorar.
Este escenario plantea una interrogante sobre la velocidad de recuperación del mercado interno. ¿Será la desaceleración de los precios de la canasta básica suficiente para reactivar el volumen de ventas en los próximos meses, o el peso de los gastos fijos continuará condicionando el presupuesto de los hogares argentinos?