Escándalo en PAMI: detectan red de estafas en ópticas y oftalmología

Auditorías revelaron patrones de sobrefacturación, prestaciones fantasma y cobros indebidos. Desde anteojos cinco veces más caros hasta médicos que atendían “108 horas por día”.

Foto: PAMI web
Foto: PAMI web

El Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (PAMI) ha destapado una olla de corrupción que afecta uno de los servicios más sensibles para la tercera edad: la salud visual.

A través de un exhaustivo relevamiento del sistema de Órdenes Médicas Electrónicas (OME), el organismo identificó una red de desvíos que se replica con asombrosa similitud en las provincias de Santiago del Estero, Buenos Aires, Entre Ríos y La Rioja.

Sobrefacturación

La auditoría detectó que no se trataba de errores administrativos, sino de un plan sistemático. La modalidad más extendida era la sobrefacturación de anteojos: los prestadores recetaban lentes básicos pero facturaban módulos de alta complejidad.

La diferencia es altísima: “Un módulo real tiene un valor de $4.941, mientras que los módulos facturados llegaron a $27.204”.

A esto se sumaban las “prestaciones fantasma”. El informe es lapidario al señalar que “hasta el 50% de las órdenes carecía de respaldo clínico”.

Además, se detectaron cobros indebidos a los afiliados por productos que debían ser gratuitos, con casos donde se exigieron pagos de “hasta US$ 1.500 más $353.500 por lentes que debían estar cubiertos”.

Récords imposibles y rastreo tecnológico

Uno de los puntos más insólitos de la investigación surgió en Santa Fe. En Rafaela, la Justicia pidió el juicio oral para un médico y una farmacéutica tras rastrear las direcciones IP de las recetas electrónicas: las mismas “correspondían a computadoras ubicadas en el domicilio comercial de la farmacia”.

La desvergüenza del fraude alcanzó niveles físicos imposibles. Los auditores hallaron un cardiólogo que registró 689 órdenes en un solo día, una carga de trabajo que, según el cálculo técnico, hubiera requerido jornadas de “108,7 horas diarias”.

En Santiago del Estero, el esquema se cerraba con nepotismo, confirmando un vínculo familiar directo entre el médico que derivaba al paciente y el titular de la óptica.

Saneamiento y recorte del gasto político

Esta investigación es el eje de la gestión de Esteban Leguízamo, quien al asumir heredó un déficit de 92.000 millones de pesos. Como respuesta, la administración ya aplicó un recorte de 90.000 millones de pesos en “gastos políticos e innecesarios”, centralizando la compra de insumos para romper con la cartelización.

Desde el Instituto son tajantes respecto al futuro de estos expedientes: “Esta gestión no encubre, investiga y denuncia. Hay un mandato claro de sanear el sistema y erradicar los abusos”.

Con seis causas judiciales activas y controles más estrictos, el PAMI busca garantizar que los recursos lleguen, finalmente, a quienes los necesitan.

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