En la Argentina funcionan actualmente diez bancos de leche humana, y al menos seis provincias iniciaron proyectos para sumar nuevos espacios de recolección y procesamiento. El avance de esta red federal coincide con el Día Mundial de la Donación de Leche Humana, una práctica que la Organización Mundial de la Salud (OMS) posiciona como la mejor alternativa terapéutica y nutricional para los recién nacidos de alto riesgo.
Impacto clínico de la donación
Prevención clave: Disminuye drásticamente el riesgo de enterocolitis necrotizante, una complicación severa en prematuros.
Rendimiento: Un solo litro de leche humana donada puede alimentar durante varios días a un bebé hospitalizado.
Proceso seguro: El fluido se pasteuriza mediante el método Holder, calentándolo a 62,5°C durante 30 minutos para eliminar bacterias.
La Asociación de Bancos de Leche Humana de Argentina (ABLHAr) detalló que jurisdicciones como San Luis, San Juan, Santiago del Estero, La Pampa, Jujuy, Salta y la ciudad de Mar del Plata trabajan activamente para poner en marcha sus propios centros. El objetivo es estructurar una logística que conecte de forma segura a las madres donantes con las terapias intensivas neonatales.
Un fluido vivo que salva vidas
La leche humana funciona como un medicamento biológico debido a su alto contenido de nutrientes y componentes inmunológicos esenciales, tales como inmunoglobulinas, lactoferrina y oligosacáridos. Estos elementos protegen el sistema digestivo y respiratorio de los niños nacidos con bajo peso o de manera prematura.
“La posibilidad de donar leche existe en aquellos lugares donde hay bancos de leche humana. Es literalmente salvarle la vida a otro bebé, protegerlo de secuelas y hacer que su estancia en neonatología sea lo más breve posible”, explicó Martín Sapag, presidente de la ABLHAr. El especialista remarcó la necesidad de crear un plan nacional unificado para estandarizar los recursos técnicos y humanos en todo el país.
¿Quiénes pueden convertirse en donantes?
El proceso de donación es voluntario, gratuito y seguro. Los centros especializados se encargan de retirar el excedente de leche de aquellas madres que están amamantando a sus propios hijos sanos, aplicando rigurosos controles físicos y microbiológicos antes de su distribución.
Para postularse como donante, el sistema de salud pública exige cumplir con los siguientes requisitos básicos: presentar un buen estado de salud general, no consumir tabaco, alcohol ni drogas, no ingerir medicamentos que resulten contraindicados para la lactancia y realizarse los análisis de sangre correspondientes que acrediten la aptitud del fluido.