La línea Roca reanudó el funcionamiento de sus cinco ramales este jueves por la mañana tras el apagón técnico. Sin embargo, las autoridades advirtieron que los inconvenientes operativos van a persistir durante gran parte de la jornada.
El desperfecto de alimentación se originó temprano en el ingreso a Plaza Constitución, cabecera central de la red. Los operarios debieron ejecutar un corte total de energía de alta tensión en las catenarias para iniciar los arreglos.
Durante las primeras horas del día, los ramales La Plata y Bosques funcionaron limitados sin poder ingresar a la Ciudad. Esta parálisis forzó a miles de usuarios a buscar alternativas de transporte automotor bajo una fuerte confusión.
Las cuadrillas técnicas debieron trabajar sobre estructuras energizadas a un total de 27.500 voltios, lo que dilató las maniobras de reparación. El personal ferroviario debió garantizar condiciones estrictas de seguridad antes de habilitar el paso de los trenes.
Problemas técnicos en otras líneas metropolitanas
Los inconvenientes de infraestructura no se limitaron únicamente a la línea Roca durante esta mañana crítica. La aplicación oficial de la empresa estatal reportó demoras y cancelaciones en otros ramales del Área Metropolitana.
En la línea Mitre, el tramo Villa Ballester-Zárate registró retrasos de veinte minutos por fallas operativas imprevistas. Una situación idéntica se replicó en el Belgrano Sur, afectando el recorrido hacia González Catán durante las horas pico.
El malestar de los pasajeros se incrementó debido a que estas fallas coinciden con los nuevos tarifazos en el transporte. El pasado 15 de junio comenzó a regir un aumento escalonado en los boletos del AMBA, golpeando los bolsillos.
El nuevo esquema de tarifas para colectivos
El boleto mínimo de colectivo para tramos cortos sufrió un incremento del 2% esta semana en todo el conurbano. La medida forma parte de una actualización del 6% definida por Transporte para aplicarse de manera trimestral.
Para los usuarios con la tarjeta SUBE registrada, el pasaje mínimo pasó a costar $728,28 para el tramo inicial. En tanto, quienes cuentan con tarifa social abonarán un costo subsidiado de $327,72 por viaje realizado.
La penalización para las tarjetas SUBE sin nominar elevó el boleto mínimo a un piso de $1.456,56. La escala tarifaria general se extiende hasta un máximo de $1.107,19 para aquellos viajes que superen los 27 kilómetros.
Para tramos intermedios de 3 a 6 kilómetros el valor quedó fijado en un total de $823,21. Por su parte, las distancias de 6 a 12 kilómetros alcanzaron un costo de $912,05 con el plástico nominalizado por el usuario.
Los aumentos proyectados en los trenes hasta septiembre
El cuadro de pasajes para los ferrocarriles también sufrió modificaciones y nuevos valores mínimos de base. El boleto básico para la primera sección quedó establecido en $349,99 con el plástico debidamente registrado.
Los tramos que abarcan dos secciones pasaron a costar $470 de forma fija, mientras que las tres secciones llegaron a $590. Quienes no tengan el plástico nominalizado deberán abonar una tarifa plana de $700 por tramo.
La Secretaría de Transporte ya oficializó que los incrementos mensuales continuarán de forma ininterrumpida los próximos meses. En julio se aplicará un ajuste del 8,6%, llevando el pasaje básico ferroviario a $380,10.
La escalada de precios continuará en agosto con un nuevo salto del 10,5% fijando el mínimo en $420,01. Finalmente, en septiembre el boleto mínimo tocará los $449,83 tras un alza final pautada en 7,1%.
Los usuarios expresaron sus quejas en las plataformas digitales ante un servicio que encarece sus costos cotidianos. Las cuadrillas de Trenes Argentinos continúan monitoreando las catenarias para evitar nuevos colapsos de energía.