EE. UU impulsa nueva figura para transición venezolana

Tras ocho años de exilio, la diputada Dinorah Figuera arribó a Caracas respaldada por Washington para activar negociaciones inmediatas con Jorge Rodríguez, un movimiento sorpresivo enfocado en renovar el Poder Electoral e iniciar una apertura política paritaria.

Con aval de EE. UU., Dinorah Figuera negocia en Caracas. Foto: Web.

El retorno institucional

La presidenta de la comisión delegada de la Asamblea Nacional elegida en 2015, Dinorah Figuera, arribó este jueves al Aeropuerto Internacional de Maiquetía tras permanecer ocho años en el exilio.

La parlamentaria, integrante del partido Primero Justicia, ingresó al territorio venezolano acompañada por el diputado Ramón López Colina, tras acogerse a la ley de amnistía promovida por el oficialismo y aceptar una invitación formal del Departamento de Estado de los Estados Unidos.

Pocas horas después de su llegada, Figuera se trasladó al Palacio Federal Legislativo para sostener el primer encuentro formal con el presidente de la Asamblea Nacional de corte oficialista, Jorge Rodríguez.

El legislador acudió a la cita comisionado para el diálogo político por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, cuya gestión cuenta con el aval de la administración de Donald Trump tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero.

Acuerdos y exclusiones

Al término de la reunión, ambas delegaciones emitieron comunicados donde confirmaron la designación inmediata de una mesa técnica y política paritaria. Esta instancia trabajará sobre una agenda estructurada con hitos y cronogramas concretos dirigidos a la reconstrucción de las instituciones, el restablecimiento de las garantías para los partidos políticos y la renovación integral del Consejo Nacional Electoral (CNE).

Paralelamente, la parlamentaria se reunió con el encargado de negocios estadounidense en Caracas, John Barrett. Este movimiento ocurre dos meses después de que Figuera conversara en Washington con el subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Michael Kozak, para evaluar vías hacia una transición ordenada.

Al ser consultada sobre si estas gestiones fueron concertadas con María Corina Machado —designada recientemente en Panamá por la Plataforma Unitaria para encabezar las negociaciones—, Figuera eludió responder directamente y afirmó que su rol es estrictamente institucional y abarca a todas las candidaturas.

El factor legal

El regreso de la diputada ocurre a pocas semanas del 5 de julio, fecha en que vencen los 180 días que la Constitución establece como límite máximo para la duración de un interinato presidencial.

La Asamblea Nacional de 2015, pese a operar de forma virtual en los últimos años, conserva el reconocimiento de la comunidad internacional para la administración y preservación de los activos venezolanos en el exterior, como la empresa Citgo.

Por su parte, la dirigencia de la Plataforma Unitaria y el entorno de Machado manifestaron desconocer los términos de este acercamiento. No obstante, el director del partido Vente Venezuela, Henry Alviárez, declaró que el proceso de negociación posee distintas capas e interlocutores, y admitió que la conformación de un nuevo árbitro electoral contribuye a despejar la incertidumbre sobre la resolución del conflicto político por la vía pacífica.

La instalación de este espacio de diálogo paritario abre una nueva dinámica en el escenario venezolano, donde la legitimidad institucional de los parlamentarios de 2015 reconfigura el equilibrio de fuerzas frente a los liderazgos más populares del país.

Resta observar si las mesas de trabajo lograrán un consenso efectivo para legalizar las organizaciones políticas suspendidas por el Poder Judicial y fijar el cronograma electoral de 40 semanas que demanda la oposición organizada.

 

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