En medio de una sesión especial de alta tensión en la Cámara de Diputados de la Nación, donde el oficialismo busca aprobar el Súper RIGI y el acuerdo de pago a los holdouts, la izquierda endureció su postura en el recinto. Mientras los sectores oficialistas y aliados defienden estas herramientas como el único imán posible para atraer capitales de frontera, los bloques de la oposición dura denuncian una entrega de soberanía. En este contexto, el diputado nacional Nicolás del Caño (Frente de Izquierda y de Trabajadores) cuestionó el corazón cambiario del proyecto y aseguró que las flexibilizaciones otorgadas no están pensadas para el desarrollo nacional, sino para el beneficio exclusivo de los principales magnates del planeta.
Al ser consultado sobre el impacto de otorgar un acceso más flexible al mercado de cambios para los proyectos superiores a los u$s 1.000 millones, el legislador fue tajante en su respuesta:
“Me parece que es un grave problema que se le dé todo tipo de beneficios a no solamente estamos hablando de grandes empresas, estamos hablando de los principales millonarios de la Argentina y del mundo, porque acá entraría Peter Thiel, entraría Elon Musk, por ejemplo.”
Del Caño desarmó el argumento oficialista que promete una “lluvia de inversiones” y puso el foco en las exenciones impositivas y la falta de regulación sobre el flujo de divisas:
“Darle todo tipo de beneficios que van a tener, tanto beneficios cambiarios como desde el punto de vista impositivo, no van a pagar retenciones, no van a pagar impuestos a las importaciones, van a tener libre disponibilidad de las divisas. Eso implica que esto que se habla de que van a ingresar dólares, no, los dólares ni siquiera pueden ni siquiera ingresarlos.”
Finalmente, el referente de la izquierda alertó sobre la opacidad en el cumplimiento de las inversiones prometidas, señalando un vacío legal similar al del régimen aprobado el año pasado:
“Me parece que eso es grave y además que no está claro, como tampoco en el RIGI, quién controla de qué manera se van desembolsando estas inversiones. Porque el anuncio de las inversiones son tantos millones o tantos miles de millones y, sin embargo, eso no es de un día para el otro, sabemos que eso lleva distintos años y eso no está claro cómo se va a hacer. No hay un control de cómo se va a ir realizando.”
La advertencia de Nicolás del Caño sintetiza el rechazo ideológico de los sectores trabajadores y combativos hacia el rumbo económico del Gobierno de Javier Milei. Al ponerle nombre propio a los potenciales beneficiarios del Súper RIGI —mencionando a figuras del capitalismo global como Elon Musk o Peter Thiel—, la izquierda busca desnudar lo que considera un régimen hecho a la medida de las corporaciones extranjeras. Para este sector, la libre disponibilidad de divisas y la falta de auditorías estatales transforman la promesa de reactivación en un canal de fuga legalizada, marcando una grieta insalvable con el oficialismo en una jornada parlamentaria que define el modelo productivo del país.